La Conselleria de Salut ha puesto una multa de 6.000 euros al Hospital Quirónsalud Barcelona por una cesárea «innecesaria», pues no había «indicación clínica». La paciente, Judit Sellart, dio a luz el 3 de noviembre de 2023 y considera que sufrió «violencia obstétrica». «Fue una cesárea sin consentimiento. Entré en Quirón y me dejé llevar. Me dolió después saber que lo hicieron para ir rápido porque era viernes por la tarde», relata Sellart a EL PERIÓDICO. Salut le ha dado la razón y considera que el hospital cometió una «infracción grave», para la que las multas oscilan entre los 3.006 euros hasta los 15.025. El bebé nació sano, pero la paciente se queja del trato recibido.
En 2023, las ‘conselleries’ de Igualtat y Salut presentaron el plan catalán contra la violencia obstétrica y la vulneración de los derechos sexuales y reproductivos, que contemplaba, entre otras medidas, la creación de comisiones de violencia obstétrica en las diferentes regiones básicas de salud (ABS), así como limitar el número de cesáreas al 15%. Según ambos departamentos, se realizan más cesáreas los viernes que los lunes para evitar que la mujer se ponga de parto en fin de semana, cuando hay menos personal. Los titulares de ambos departamentos también aseguran que en la sanidad privada se realizan más cesáreas que en la pública.
Salut e Igualtat tienen constatado que se hacen más cesáreas los viernes que los lunes
Aproximadamente se calcula que en la sanidad pública catalana la tasa de cesáreas es de alrededor un 23,2% de todos los partos registrados mientras que en los centros privados es del 35%. Alrededor del 80% de los partos en Catalunya se hacen en centros privados, pese a que la frecuencia de cesáreas es mayor en los privados.
Expediente sancionador
En la resolución definitiva del expediente sancionador al Hospital Quirónsalud Barcelona emitido por la Direcció General d’Ordenació i Regulació Sanitària (y que cuenta con las alegaciones del centro sanitario), con fecha del pasado 30 de enero y al que ha tenido acceso este diario, Salut considera «probado» que la paciente «no recibió información, en distintos momentos a lo largo de la atención del parto» (específicamente, «no se le proporcionó información sobre la realización de la inducción del parto, la oportunidad/necesidad de realizar tactos vaginales, y no se dejó constancia en la historia clínica de la indicación/necesidad») y que esta «falta de información queda probada y documentada por la ausencia de constancia/registro de la información entregada en la historia clínica, la cual fue aportada por el Hospital Quirónsalud Barcelona a requerimiento de la inspección».
El hospital alegó que la paciente nunca manifestó, «ni en la consulta, ni en el ingreso, ni al bajar a la sala de partos, su voluntad de tener un parto natural y no medicalizado»
El hospital, según la conselleria, no entregó a Sellart un «consentimiento escrito específico para la inducción del parto, ni para la práctica de la cesárea», pese a que son procedimientos con «indicaciones y riesgos específicos conocidos». «A la señora Sellart se le practicó una cesárea sin una indicación definida», asegura Salut en el documento.
El hospital alegó, por su parte, que la paciente nunca manifestó, «ni en la consulta, ni en el ingreso, ni al bajar a la sala de partos, su voluntad de tener un parto natural y no medicalizado».
No obstante, Salut no acepta esta alegación porque «la información es un derecho de la gestante» y porque existe la «obligación de los hospitales» de dejar «registro» en la historia clínica por parte de los profesionales. «Estos derechos y deberes son aplicables tanto si el parto es instrumental como si no lo es, ya que se trata del respeto a la autonomía de la gestante».
«Vulneración del principio de autonomía»
Salut considera que Quirónsalud ejerció una «vulneración continuada del principio de autonomía» de la paciente, «teniendo en cuenta que la falta continuada de información y la falta de solicitud del consentimiento informado a la gestante, de manera previa a la aplicación de procedimientos quirúrgicos y de procedimientos que presentan riesgos conocidos».
Sellart también denuncia los «tactos vaginales» que se le practicaron durante el parto. «Se supone que tienen que ser cada cuatro horas [según las guías de la OMS y del Ministerio de Sanidad], pero este hospital, en ocho horas, me hizo siete», se queja la paciente. El expediente sancionador de Salut refrenda esta versión: «(…) No se informó a la gestante, no se le solicitó consentimiento y estos se practicaron con una frecuencia superior a la recomendada».
Según el ‘Protocolo de atención y acompañamiento al nacimiento’, el tacto vaginal es una exploración «invasiva» que debe tener un objetivo clínico justificado. La mujer debe estar informada sobre qué es y para qué sirve cada tacto vaginal y debe dar su consentimiento. No debe realizarse de manera rutinaria, aunque puede ser útil para conocer las características del cérvix y de la pelvis. Según el protocolo, se debe informar a la mujer, asegurarse de que consienta el tacto vaginal y registrarlo en la historia clínica cada vez que se le propone.
La paciente decidió denunciar meses después, a raíz de un reportaje en que vio «que se hacen más cesáreas los viernes por la tarde que los lunes». «Me dolió saber después que me la hicieron para ir rápido. Empecé a darle vueltas y lo comenté con las matronas. Hicimos una investigación preliminar y ahora Salut abrió un expediente sancionador a Quirón».
Suscríbete para seguir leyendo
En TodoEmergencias.com encontrarás uniformidad, señalización, mochilas tácticas, botiquines, luces de emergencia y todo el material profesional que necesitas.
- 🇪🇸 España y 🇵🇹 Portugal: envíos rápidos en 24/48h
- ✅ Material homologado y probado por cuerpos de emergencias
- 📆 Más de 20 años de experiencia en el sector