Investigadores del Instituto de Investigación del Hospital 12 de Octubre i+12 y la Universidad Complutense de Madrid han desarrollado una «prometedora» estrategia terapéutica para combatir la leishmaniosis cutánea, una enfermedad tropical desatendida que afecta a millones de personas en todo el mundo. El estudio demuestra -en ratones- que la inmunoquimioterapia, consistente en una combinación de un tratamiento farmacológico con una vacuna, es «significativamente más eficaz» que el uso del medicamento de forma aislada.
La leishmaniosis es una enfermedad causada por la picadura de flebótomos -insectos conocidos comúnmente como ‘moscas de la arena’ o sandflies– que se encuentran infectados y son las regiones tropicales y subtropicales, y las poblaciones rurales y vulnerables las más afectadas por este parásito.
Lesiones ulcerosas
La dolencia se manifiesta mediante lesiones ulcerosas en la piel que pueden dejar cicatrices permanentes y causar un gran estigma social. Actualmente, los tratamientos disponibles suelen ser costosos, tóxicos o de difícil acceso en las regiones más afectadas.
Factores como el cambio climático, los conflictos armados y la inestabilidad socioeconómica han contribuido a su redistribución geográfica y a la aparición de casos en nuevas regiones, señala el 12 de Octubre. En el estudio se analizó específicamente la infección provocada por la especie leishmania major.
Una crema
La nueva propuesta utiliza una formulación tópica -en crema- de ‘anfotericina B’, un potente fármaco antiparasitario, combinada con la vacuna de ADN denominada ‘HisAK70’. Mientras el fármaco actúa directamente eliminando al parásito, la vacuna estimula el sistema inmunitario del paciente para que este sea capaz de controlar la infección de manera «más eficiente», explican los investigadores.
En los modelos experimentales analizados -en ratones-, la terapia combinada no solo redujo la progresión de las lesiones cutáneas, sino que logró una reducción de la carga parasitaria del 98,1 por ciento en los ganglios linfáticos y del 99,6% en el bazo.
Bajo riesgo de resistencias
Además, explica Javier Carrión Herrero, responsable del Grupo Investigación Traslacional en Leishmaniosis del Instituto de Investigación i+12 y jefe del Grupo de Investigación Veterinaria de la Universidad Complutense de Madrid, «uno de los puntos más destacados es que la ‘anfotericina B’ presenta un bajo riesgo de generar resistencias en comparación con otros fármacos actuales, lo que convierte a esta combinación en una alternativa terapéutica duradera y sólida para el futuro».
Aunque los hallazgos posicionan a la inmunoquimioterapia como un paradigma prometedor, Carrión concluye que, «el camino a seguir implica más investigación clínica que valide la eficacia y seguridad del tratamiento, así como profundizar en los mecanismos biológicos internos que sustentan esos resultados, con el fin de convertir este avance en un tratamiento accesible para las poblaciones vulnerables afectadas«.
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