Los sindicatos médicos de toda España ya han puesto fecha para su huelga indefinida: el miércoles 28 de octubre. Esa jornada arrancará el paro contra el proyecto de ley de estatuto marco, la norma que regula las relaciones laborales del personal sanitario, a punto de iniciar su tramitación parlamentaria. Los facultativos siempre la han rechazado. Consideran, y lo han repetido hasta la saciedad, que perpetúa unas condiciones laborales «injustas y discriminatorias» para el colectivo e insisten en pedir un convenio propio. Los médicos catalanes, que se han sumado al paro, han advertido de que la huelga «tiene fecha de inicio pero no de finalización».
Las organizaciones han consensuado respaldar la unidad de acción ante una reforma que, a su juicio, «no da respuesta a las reivindicaciones históricas del colectivo ni reconoce adecuadamente la singularidad, la responsabilidad y las especiales condiciones de formación y ejercicio de médicos y facultativos».
Los médicos catalanes seguirán el mismo calendario de paros «hasta que la consellera de Salut se siente a negociar»
La movilización persigue que el Ministerio de Sanidad «reconsidere su planteamiento y abra una negociación real que permita avanzar hacia un Estatuto Médico y Facultativo propio, capaz de reconocer las particularidades de la profesión», indican desde la Unión Médica y Facultativa (UMYF). Queda pendiente cerrar el calendario del resto de actuaciones que forman parte de la movilización, han explicado desde la Confederación Española de Sindicatos Médicos (CESM).
Pané, por su lado, ha afirmado que tratará de ayudar, dentro de su alcance, a mejorar las condiciones laborales de los médicos para que la huelga «no se haga realidad» en la comunidad autónoma y ha apuntado que este ciclo de paros es consecuencia del desacuerdo del colectivo con un Estatuto Marco «que se ha trabajado en Madrid». «Ha estado muy fuera de nuestro alcance modificar este tema, pero yo sí que les animaría a que trabajasen de cara a mejorar este Estatuto Marco», ha dicho.
Gesto de Sanidad
La ministra de Sanidad, Mónica García, ha pedido este viernes a los grupos parlamentarios que «se alejen del ruido» y tengan «altura de miras» para aprobar el estatuto marco (EM), al tiempo que les ha vuelto a invitar a crear un «intergrupo» para estudiar la creación de uno específico para los médicos. La ministra se ha pronunciado así en sus redes sociales después de que se hiciera pública la fecha de inicio de la huelga indefinida.
García ha insistido en el ofrecimiento que ha hecho los dos últimos días: abrir la puerta a un estatuto propio de médicos y facultativos, pero sobre la base común del estatuto marco. «El estatuto propio solo para médicos podrá tener salida sobre los cimientos de un estatuto común que mejore de las condiciones de trabajo de todos los profesionales, no sobre sus cenizas», ha reiterado. Por eso, ha vuelto a invitar al Parlamento, donde ya está el estatuto marco, a abrir «un intergrupo de trabajo para el estudio del marco normativo y condiciones de trabajo de los médicos en tanto en cuanto se abra el debate democrático sobre el estatuto marco».
La ministra ha asegurado que ha intentado «evitar en todo momento» la huelga y ha reconocido que los facultativos tienen «razones legítimas» para protestar, aunque cree que parte de sus reivindicaciones deben ser atendidas por las comunidades autónomas, que tienen las competencias en planificación, ordenación y recursos humanos.
El mismo calendario en Catalunya
En Catalunya, Metges de Catalunya convocará la movilización autonómica «de manera coordinada y con el mismo calendario de actuación que en el resto de territorios del Estado».
La huelga indefinida «afectará a todos los días y a todos los ámbitos y servicios asistenciales hasta que el Departament de Salut se siente a negociar las reivindicaciones planteadas y ponga sobre la mesa las medidas necesarias para ejercer la medicina en Catalunya en condiciones dignas«, ha señalado el secretario general del sindicato, Xavier Lleonart, que ha responsabilizado del conflicto al Departament de Salut y ha exigido a la consellera Olga Pané que «se siente a negociar».
Unidad sindical
La convocatoria de huelga llega después de una semana de reuniones sindicales para asegurar la unidad de acción. El martes, CESM ya avanzaba la convocatoria de un paro. El miércoles, siete sindicatos de ámbito autonómico -de Catalunya, Madrid, la Comunidad Valenciana, Galicia, Canarias y Navarra, que agrupan a 97.000 facultativos, el 54% de todos los médicos del Sistema Nacional de Salud- presentaban en sociedad UMYF y coincidían en elevar el tono de las movilizaciones, apostando por ese paro indefinido, tras protagonizar cinco huelgas semanales a lo largo de los últimos meses.
No ha sido hasta este viernes cuando el comité de huelga -del que forman parte CESM y varios de los sindicatos que integran UMYF, como Metges de Catalunya (MC) o el madrileño AMYTS, entre otros- ha anunciado el día de arranque de la gran huelga del otoño: 28 de octubre.
El recorrido
El recorrido del Estatuto Marco ha sido muy complejo. El Consejo de Ministros aprobaba el 1 de septiembre el proyecto de ley, redactado tras casi cuatro años de negociación entre Sanidad y los sindicatos sanitarios que busca actualizar el marco normativo vigente desde 2003 y que ahora continuará su tramitación en el Congreso.
El texto también se ha encontrado con el rechazo de las comunidades, muy preocupadas por el impacto sanitario de los paros en los pacientes. En verano, todas pedían a Sanidad reabrir desde el principio la negociación de la reforma, algo que nunca sucedió.
Tras intensas negociaciones, en enero de 2026, la ministra firmaba con los sindicatos del Ámbito de Negociación (SATSE, CCOO, UGT y CSIF), un acuerdo para sacar adelante el proyecto de Ley con la frontal oposición de los médicos. Los sindicatos «un paso decisivo para culminar una reforma largamente demandada» que la norma llegue a la Cámara Baja. SATSE ha pedido «no dilatar más» la aprobación del proyecto de Ley para que pueda ver la luz en lo que queda de la actual legislatura.
Uno de los principales cambios del texto afecta a la ordenación del tiempo de trabajo, mejorando el límite de 48 horas semanales establecido por la normativa europea, al disponer que la jornada máxima no podrá superar las 45 horas semanales, lo que limita a su vez el número efectivo de guardias semanales a realizar, no pudiendo computar más de una guardia semanal en cómputo trimestral.
Además, la jornada de guardia no podrá superar las 17 horas, siendo materia de negociación y ordenación de los servicios de salud la posibilidad de reducir esta jornada a 12 horas e incluso establecer el trabajo por turnos. Cuando una jornada ordinaria y una guardia sean consecutivas, la suma de ambas tampoco podrá exceder de esas 17 horas. El texto garantiza también que no pueda exigirse la realización de una jornada ordinaria inmediatamente después de una guardia y los periodos de descanso anteriores y posteriores restarán de la jornada ordinaria.

La ministra de Sanidad, Mónica García, en el Congreso / Jesús Hellín/Europa Press
Asimismo, se introduce el concepto de carga horaria excesiva, que permitirá activar medidas organizativas cuando exista una sobrecarga continuada y exigirá el refuerzo de las plantillas a las administraciones. Entre otros supuestos, se considerará que existe esta situación cuando se realicen de forma sostenida más de cinco guardias presenciales al mes.
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