Eduardo López Bran, jefe del servicio de dermatología del Hospital Clínico San Carlos de Madrid, ha sido incluido de forma recurrente en la lista ‘Forbes’ como uno de los 100 mejores médicos en España. Durante sus 30 años de trayectoria, ha destacado como investigador en los ensayos previos a la comercialización del Monoxidil [uno de los principales tratamientos contra la alopecia] en España; ha introducido el trasplante capilar robótico y ahora está enfrascado en un estudio pionero, a nivel mundial, que ha conseguido revertir la calvicie en ratones. En esta entrevista explica a EL PERIÓDICO los principales problemas que, en la actualidad, provocan pérdida de pelo y cómo está avanzando la ciencia para solucionarlos.
La alimentación y un ritmo de vida estresante pueden afectar a nuestro pelo. ¿Cada vez hay más personas con problemas de pérdida de cabello? En la sociedad moderna existen una serie de factores que pueden agravar la pérdida de pelo o desencadenarla cuando está latente. Hay personas que no tienen suficiente carga genética para que la pérdida se manifieste, pero que en presencia de estos factores puede aparecer.
¿Cuáles son esos factores? La ansiedad, el desánimo, las alteraciones emocionales o el estrés pueden agravar un problema o desencadenarlo cuando está latente.
«Los jóvenes ya no se resignan; ante los primeros síntomas de pérdida del cabello, consultan»
¿Esta situación está provocando que haya más casos de calvicie entre personas jóvenes? Lo que está ocurriendo es que los jóvenes demandan soluciones ante un problema que hace años se aceptaba como fruto de la carga genética. Pero ahora los jóvenes no lo aceptan como algo que les ha tocado y ante los primeros síntomas de pérdida del cabello acelerada o ante esa pérdida inicial, las llamadas entradas, consultan. Hay un aumento claro de demanda de tratamiento. Al mismo tiempo, la ciencia ha puesto a su disposición soluciones eficaces y ante la popularización de los tratamientos que disponemos, los jóvenes acuden a consulta porque saben que en manos de los profesionales pueden encontrar solución. Y en tercer lugar, probablemente en el aumento de consultas juega también un papel el modelo de vida actual, con una mayor exigencia laboral, que puede conllevar que en personas que no tienen una carga genética suficientemente fuerte, empiece a aparecer el problema.
«No me consta que haya aumentado la incidencia de pelos canosos o que se desarrolle más precozmente»
¿Y han aumentado o disminuido los pelos canosos? La canicie es un proceso diferente, que puede coexistir con el proceso de calvicie, pero que son por causas diferentes. La pérdida de pigmentación forma parte del envejecimiento y, en algunas ocasiones, se desarrolla precozmente por un episodio de estrés importante. Pero no me consta que haya aumentado la incidencia o que se desarrolle más precozmente.
Tradicionalmente, la pérdida de pelo o los trasplantes se realizan en las clínicas privadas. ¿La sanidad pública está cobrando más protagonismo en este ámbito? Sí, cada vez son más frecuentes los servicios de dermatología especializados en el tratamiento de los problemas del pelo y las consultas son frecuentes en algunas épocas del año. A la vuelta del verano, en otoño, el número de consultas es elevado. Y la sanidad pública da respuesta a esas necesidades, salvo a los trasplantes de pelo en pacientes con alopecia androgénica, la calvicie común, que no se contemplan en el sistema público.
«La ciencia es ahora capaz de dar respuesta a las demandas, por lo que ha cambiado el paradigma de tratamiento de la alopecia androgénica»
Durante décadas, la investigación contra la alopecia avanzó de forma muy lenta y ahora está progresando en múltiples direcciones. ¿Por qué? Porque hay muchos equipos en todo el mundo que buscan una solución eficaz, que no requiera un tratamiento crónico como sucede con el Minoxidil y que sea bien tolerado. En los últimos años, estamos avanzando de una manera espectacular en el desarrollo de tratamientos basados no sólo en fármacos, sino también en terapias regenerativas que son capaces de modificar la respuesta biológica programada en el individuo. Y cuando el tratamiento médico no es suficiente, otra herramienta muy importante son los trasplantes, que permiten ahora una gran cantidad de pelo y de manera definitiva. En resumen, la ciencia es capaz de dar respuesta a las demandas, por lo que ha cambiado el paradigma de tratamiento de la alopecia androgénica.
La terapia celular en ratones ha logrado crecimiento del pelo con un porcentaje muy exitoso, lo que permite albergar la esperanza de que su traslado al modelo humano pueda funcionar
¿Cuáles son las líneas de investigación más prometedoras? Por un lado, se están buscando fármacos que eviten la cronicidad que necesitan los tratamientos actuales y que tengan una mejor tolerancia y que sean de liberación prolongada. Por otro lado, estamos trabajando en el desarrollo de terapias regenerativas basadas en la modificación de los mecanismos biológicos que intervienen en el desarrollo de la calvicie. Hay muchas, desde anticuerpos monoclonales, pasando por la reactivación de células madre que puedan estar dormidas hasta la modificación de las señales biológicas. Y probablemente en el futuro tendremos que combinar todo este arsenal terapéutico.
Una de las líneas de investigación es la que usted lidera basada en células madre que ha conseguido revertir la calvicie en ratones. ¿En qué consiste y cuándo podría estar disponible? Consiste básicamente en la administración de células madre derivadas del tejido adiposo, enriquecidas con la administración de un energizante. La administración en ratones ha logrado crecimiento del pelo con un porcentaje muy exitoso, lo que permite albergar la esperanza de que su traslado al modelo humano pueda funcionar. En los próximos meses creo que podemos empezar el ensayo en humanos y si fuese bien, manteniendo siempre la moderación, dado que la reproducibilidad de los resultados obtenidos en modelos preclínicos a humanos es limitada, en cinco años podría estar a disposición de los profesionales y, consecuentemente, de los pacientes.
¿Cree que llegará un momento que no habrá personas calvas? No sé si lograremos poner fin a la calvicie, es el deseo de todos los equipos investigadores que trabajamos en todo el mundo; pero lo que sí estoy convencido es que ha cambiado el paradigma de enfoque de esta enfermedad y que algo que era casi inabordable, tendrá muchas alternativas de tratamiento.
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