{"id":25954,"date":"2026-01-07T23:22:23","date_gmt":"2026-01-07T23:22:23","guid":{"rendered":"https:\/\/blogemergencias.es\/index.php\/2026\/01\/07\/el-deterioro-muscular-por-anorexia-nerviosa-puede-persistir-incluso-despues-de-recuperar-el-peso-segun-un-estudio\/"},"modified":"2026-01-07T23:22:23","modified_gmt":"2026-01-07T23:22:23","slug":"el-deterioro-muscular-por-anorexia-nerviosa-puede-persistir-incluso-despues-de-recuperar-el-peso-segun-un-estudio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogemergencias.es\/index.php\/2026\/01\/07\/el-deterioro-muscular-por-anorexia-nerviosa-puede-persistir-incluso-despues-de-recuperar-el-peso-segun-un-estudio\/","title":{"rendered":"El deterioro muscular por anorexia nerviosa puede persistir incluso despu\u00e9s de recuperar el peso, seg\u00fan un estudio"},"content":{"rendered":"<div><!--[--><!--[--><!----><!----><!--[--><\/p>\n<p class=\"ft-text\">Una nueva investigaci\u00f3n de la Universidad de Arkansas (EEUU), publicada en &#8216;Journal of Nutritional Physiology&#8217;, sugiere que el <strong>deterioro muscular por anorexia nerviosa <\/strong>puede persistir incluso despu\u00e9s de recuperar el peso perdido, un indicador com\u00fan de \u00e9xito en el tratamiento.<\/p>\n<p><!--]--><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><\/p>\n<aside class=\"ft-ad ft-ad--roba ft-ad--robaNotext ft-helper-hide-md\"\/><!--[--><!--[--><!----><!--]--><!--[--><!----><!--]--><!--[--><!----><!--]--><!--[--><!----><!--]--><!--]--><!----><!----><!--]--><!--[--><!----><!----><!--[--><\/p>\n<p class=\"ft-text\">La anorexia nerviosa es un trastorno psiqui\u00e1trico caracterizado por el miedo a ganar peso y la restricci\u00f3n de la ingesta cal\u00f3rica, lo que puede provocar una p\u00e9rdida de peso peligrosa. Se estima que esta enfermedad afecta aproximadamente a entre el 1% y el 4% de las mujeres y que quienes la padecen o la han padecido tienen hasta tres veces m\u00e1s probabilidades de morir de forma prematura que aquellas que nunca la han sufrido.<\/p>\n<p><!--]--><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!--[--><!--[--><\/p>\n<aside class=\"ft-ad ft-ad--intext ft-helper-hide-md\"\/><!--]--><!--[--><\/p>\n<aside class=\"ft-ad ft-ad--intext  ft-helper-hide-xs\"\/><!--]--><!--[--><!----><!--]--><!--[--><!----><!--]--><!--]--><!----><!----><!--]--><!--[--><!----><!----><!--[--><\/p>\n<p class=\"ft-text\">La anorexia nerviosa (AN) no solo provoca p\u00e9rdida de grasa corporal. Tambi\u00e9n puede causar una reducci\u00f3n del 20% al 30% de la fuerza y del tama\u00f1o del m\u00fasculo esquel\u00e9tico, algo fundamental para la longevidad y para la capacidad de realizar actividades b\u00e1sicas como hacer la compra o coger a un beb\u00e9. Junto al tratamiento del componente psiqui\u00e1trico, uno de los objetivos habituales del abordaje de la AN es recuperar el peso perdido.<\/p>\n<p><!--]--><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!--[--><!--[--><!----><!--]--><!--[--><!----><!--]--><!--[--><!----><!--]--><!--[--><!----><!--]--><!--]--><!----><!----><!--]--><!--[--><!----><!----><!--[--><\/p>\n<p class=\"ft-text\">\u00abEn los estudios cl\u00ednicos, solemos definir la recuperaci\u00f3n ponderal como alcanzar un \u00edndice de masa corporal de 18,5 o situarse dentro del 95% del valor normativo previsto para la edad\u00bb, explica Megan Rosa-Caldwell, profesora adjunta de Ciencias del Ejercicio en la Universidad de Arkansas y especialista en biolog\u00eda muscular. \u00abNormalmente, cuando una persona mantiene un peso por encima del umbral de bajo peso, es cuando deja de requerir tanta atenci\u00f3n m\u00e9dica\u00bb, ha a\u00f1adido.<\/p>\n<p><!--]--><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><\/p>\n<aside class=\"ft-ad ft-ad--roba ft-ad--robaNotext ft-helper-hide-md\"\/><!--[--><!--[--><!----><!--]--><!--[--><!----><!--]--><!--[--><!----><!--]--><!--[--><!----><!--]--><!--]--><!----><!----><!--]--><!--[--><!----><!----><!----><!----><!----><!----><\/p>\n<h3 class=\"ft-helper-spacer-t-xs ft-helper-fontSize-heading-XS\">Experimento en ratas<\/h3>\n<p><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!--[--><!--[--><!----><!--]--><!--[--><!----><!--]--><!--[--><!----><!--]--><!--[--><!----><!--]--><!--]--><!----><!----><!--]--><!--[--><!----><!----><!--[--><\/p>\n<p class=\"ft-text\">Ahora, el estudio liderado por Rosa-Caldwell en modelos animales con ratas, ha cuestionado si recuperar el peso perdido es un indicador ideal de salud restablecida. Para modelizar periodos de recuperaci\u00f3n a corto y largo plazo, ratas de ocho semanas de edad fueron sometidas a dietas con restricci\u00f3n cal\u00f3rica durante 30 d\u00edas. Las ocho semanas de edad se eligieron para aproximarse a la etapa relativamente temprana en la que suele manifestarse la anorexia nerviosa en humanos, generalmente entre la adolescencia y el inicio de la edad adulta.<\/p>\n<p><!--]--><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!--[--><!--[--><!----><!--]--><!--[--><!----><!--]--><!--[--><!----><!--]--><!--[--><!----><!--]--><!--]--><!----><!----><!--]--><!--[--><!----><!----><!--[--><\/p>\n<p class=\"ft-text\">Posteriormente, los animales fueron evaluados tras cinco, 15 y 30 d\u00edas de recuperaci\u00f3n, periodo durante el cual pudieron comer libremente (un grupo adicional se estudi\u00f3 inmediatamente despu\u00e9s del experimento inicial de 30 d\u00edas).<\/p>\n<p><!--]--><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!--[--><!--[--><!----><!--]--><!--[--><!----><!--]--><!--[--><\/p>\n<aside class=\"ft-ad ft-ad--intext ft-helper-hide-md\"\/><!--]--><!--[--><\/p>\n<aside class=\"ft-ad ft-ad--intext  ft-helper-hide-xs\"\/><!--]--><!--]--><!----><!----><!--]--><!--[--><!----><!----><!--[--><\/p>\n<p class=\"ft-text\">Los periodos de cinco y 15 d\u00edas se seleccionaron para simular, respectivamente, cinco y 15 meses de recuperaci\u00f3n en edad humana, lo que coincide con la duraci\u00f3n habitual de los tratamientos hospitalarios y ambulatorios. Los 30 d\u00edas equivaldr\u00edan aproximadamente a entre dos y tres a\u00f1os en humanos. (Las ratas viven unos 22 meses, frente a m\u00e1s de 70 a\u00f1os en los humanos, por lo que existe cierto margen de estimaci\u00f3n).<\/p>\n<p><!--]--><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!--[--><!--[--><!----><!--]--><!--[--><!----><!--]--><!--[--><!----><!--]--><!--[--><!----><!--]--><!--]--><!----><!----><!--]--><!--[--><!----><!----><!--[--><\/p>\n<p class=\"ft-text\">A continuaci\u00f3n, los investigadores realizaron una serie de pruebas para evaluar la masa muscular, la fuerza y las tasas de s\u00edntesis proteica. Uno de los hallazgos m\u00e1s relevantes fue una reducci\u00f3n aproximada del 20% en el tama\u00f1o del m\u00fasculo y una p\u00e9rdida de fuerza. Estos cambios en la salud muscular no se modificaron con los periodos de recuperaci\u00f3n m\u00e1s cortos (cinco y 15 d\u00edas). Incluso despu\u00e9s de 30 d\u00edas -cuando los animales hab\u00edan recuperado su peso previo e incluso alcanzado a las ratas control sanas- se observ\u00f3 una disminuci\u00f3n global de la calidad muscular, lo que se tradujo en una menor fuerza por unidad de masa muscular.<\/p>\n<p><!--]--><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><\/p>\n<aside class=\"ft-ad ft-ad--roba ft-ad--robaNotext ft-helper-hide-md\"\/><!--[--><!--[--><!----><!--]--><!--[--><!----><!--]--><!--[--><!----><!--]--><!--[--><!----><!--]--><!--]--><!----><!----><!--]--><!--[--><!----><!----><!--[--><\/p>\n<p class=\"ft-text\">Los investigadores tambi\u00e9n hallaron evidencias de alteraciones en las se\u00f1ales de s\u00edntesis proteica y se\u00f1alaron que \u00ablas cascadas de se\u00f1alizaci\u00f3n anab\u00f3lica parecen estar atenuadas tras la recuperaci\u00f3n a largo plazo de la anorexia nerviosa\u00bb. En otras palabras, la capacidad de generar m\u00fasculo se hab\u00eda visto debilitada.<\/p>\n<p><!--]--><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!--[--><!--[--><!----><!--]--><!--[--><!----><!--]--><!--[--><!----><!--]--><!--[--><!----><!--]--><!--]--><!----><!----><!--]--><!--[--><!----><!----><!----><!----><!----><!----><\/p>\n<h3 class=\"ft-helper-spacer-t-xs ft-helper-fontSize-heading-XS\">Implicaciones para el tratamiento<\/h3>\n<p><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!--[--><!--[--><!----><!--]--><!--[--><!----><!--]--><!--[--><!----><!--]--><!--[--><!----><!--]--><!--]--><!----><!----><!--]--><!--[--><!----><!----><!--[--><\/p>\n<p class=\"ft-text\">Seg\u00fan Rosa-Caldwell, la conclusi\u00f3n principal es que \u00ablas complicaciones musculoesquel\u00e9ticas probablemente persisten durante m\u00e1s tiempo del que se suele pensar y deber\u00edan tenerse en cuenta a la hora de plantear el tratamiento de estas personas\u00bb.<\/p>\n<p><!--]--><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!--[--><!--[--><!----><!--]--><!--[--><!----><!--]--><!--[--><!----><!--]--><!--[--><!----><!--]--><!--]--><!----><!----><!--]--><!--[--><!----><!----><!--[--><\/p>\n<p class=\"ft-text\">Aunque las comparaciones entre humanos y ratas solo permiten extraer conclusiones limitadas, Rosa-Caldwell considera que los efectos de la anorexia nerviosa en los animales probablemente son menos graves que en las personas, debido a las condiciones controladas del experimento. Las ratas no sufren problemas de imagen corporal y comen m\u00e1s cuando se les permite.<\/p>\n<p><!--]--><!----><!----><!----><!----><!----><!--[--><!----><!----><!--]--><!----><!----><!----><!----><!--[--><!--[--><!----><!--]--><!--[--><!----><!--]--><!--[--><!----><!--]--><!--[--><!----><!--]--><!--]--><!----><!----><!--]--><!--[--><!----><!----><!--[--><\/p>\n<p class=\"ft-text\">En los seres humanos, la anorexia nerviosa suele ser una lucha que se prolonga durante d\u00e9cadas, con periodos de reca\u00edda que retrasan la recuperaci\u00f3n sostenida. Seg\u00fan algunas estimaciones, solo alrededor del 50% de las personas logra una recuperaci\u00f3n mantenida. En este sentido, la anorexia nerviosa podr\u00eda representar una de las causas m\u00e1s persistentes de atrofia muscular.<\/p>\n<p><!--]--><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!--[--><!--[--><!----><!--]--><!--[--><!----><!--]--><!--[--><!----><!--]--><!--[--><!----><!--]--><!--]--><!----><!----><!--]--><!--]--><!--[--><!----><!--[--><!--]--><!----><!--[--><!----><!----><!----><!--]--><span\/><!--]--><\/div>\n<p><a href=\"https:\/\/www.elperiodico.com\/es\/sanidad\/20260107\/deterioro-muscular-anorexia-nerviosa-persistir-125459190?utm_source=rss-noticias&amp;utm_medium=feed&amp;utm_campaign=sanidad\" class=\"broken_link\">source<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Una nueva investigaci\u00f3n de la Universidad de Arkansas (EEUU), publicada en &#8216;Journal of Nutritional Physiology&#8217;, sugiere que el<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":25955,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_bbp_topic_count":0,"_bbp_reply_count":0,"_bbp_total_topic_count":0,"_bbp_total_reply_count":0,"_bbp_voice_count":0,"_bbp_anonymous_reply_count":0,"_bbp_topic_count_hidden":0,"_bbp_reply_count_hidden":0,"_bbp_forum_subforum_count":0,"_joinchat":[],"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-25954","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-noticias"],"featured_image_urls":{"full":["https:\/\/blogemergencias.es\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/wp-header-logo-185.png",1200,675,false],"thumbnail":["https:\/\/blogemergencias.es\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/wp-header-logo-185-150x150.png",150,150,true],"medium":["https:\/\/blogemergencias.es\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/wp-header-logo-185-300x169.png",300,169,true],"medium_large":["https:\/\/blogemergencias.es\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/wp-header-logo-185-768x432.png",640,360,true],"large":["https:\/\/blogemergencias.es\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/wp-header-logo-185-1024x576.png",640,360,true],"1536x1536":["https:\/\/blogemergencias.es\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/wp-header-logo-185.png",1200,675,false],"2048x2048":["https:\/\/blogemergencias.es\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/wp-header-logo-185.png",1200,675,false],"morenews-large":["https:\/\/blogemergencias.es\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/wp-header-logo-185-825x575.png",825,575,true],"morenews-medium":["https:\/\/blogemergencias.es\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/wp-header-logo-185-590x410.png",590,410,true]},"author_info":{"info":["admin"]},"category_info":"<a href=\"https:\/\/blogemergencias.es\/index.php\/category\/noticias\/\" rel=\"category tag\">Noticias<\/a>","tag_info":"Noticias","comment_count":0,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogemergencias.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/25954","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogemergencias.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogemergencias.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogemergencias.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogemergencias.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=25954"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogemergencias.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/25954\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogemergencias.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/25955"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogemergencias.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=25954"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogemergencias.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=25954"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogemergencias.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=25954"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}