{"id":26038,"date":"2026-01-09T15:39:15","date_gmt":"2026-01-09T15:39:15","guid":{"rendered":"https:\/\/blogemergencias.es\/index.php\/2026\/01\/09\/nuevo-estudio-uno-de-cada-ocho-menores-en-espana-tiene-un-problema-de-salud-mental\/"},"modified":"2026-01-09T15:39:15","modified_gmt":"2026-01-09T15:39:15","slug":"nuevo-estudio-uno-de-cada-ocho-menores-en-espana-tiene-un-problema-de-salud-mental","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogemergencias.es\/index.php\/2026\/01\/09\/nuevo-estudio-uno-de-cada-ocho-menores-en-espana-tiene-un-problema-de-salud-mental\/","title":{"rendered":"Nuevo estudio: uno de cada ocho menores en Espa\u00f1a tiene un problema de salud mental"},"content":{"rendered":"<div><!--[--><!--[--><!----><!----><!--[--><\/p>\n<p class=\"ft-text\">La salud mental de la infancia y la adolescencia es una preocupaci\u00f3n social de primer orden. En los \u00faltimos a\u00f1os, familias, docentes y profesionales vienen alertando de un aumento de los problemas emocionales a edades cada vez m\u00e1s tempranas.<\/p>\n<p><!--]--><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><\/p>\n<aside class=\"ft-ad ft-ad--roba ft-ad--robaNotext ft-helper-hide-md\"\/><!--[--><!--[--><!----><!--]--><!--[--><!----><!--]--><!--[--><!----><!--]--><!--[--><!----><!--]--><!--]--><!----><!----><!--]--><!--[--><!----><!----><!--[--><\/p>\n<p class=\"ft-text\">A trav\u00e9s de nuestro reciente estudio <a class=\"ft-link ft-link--decoration\" href=\"https:\/\/proyectoemochild.org\/\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow\">EmoChild<\/a> hemos investigado c\u00f3mo se sienten los ni\u00f1os, ni\u00f1as y adolescentes en Espa\u00f1a a trav\u00e9s de cuestionarios con 10 831 escolares de entre 8 y 18 a\u00f1os, procedentes de centros educativos de toda Espa\u00f1a. El estudio se complement\u00f3 con grupos de conversaci\u00f3n con menores, familias y profesionales, para comprender mejor la realidad que se esconde detr\u00e1s de los datos: c\u00f3mo evolucionan las dificultades emocionales con el tiempo y qu\u00e9 factores incrementan el riesgo de desarrollar problemas de salud mental.<\/p>\n<p><!--]--><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!--[--><!--[--><\/p>\n<aside class=\"ft-ad ft-ad--intext ft-helper-hide-md\"\/><!--]--><!--[--><\/p>\n<aside class=\"ft-ad ft-ad--intext  ft-helper-hide-xs\"\/><!--]--><!--[--><!----><!--]--><!--[--><!----><!--]--><!--]--><!----><!----><!--]--><!--[--><!----><!----><!----><!----><!----><!----><\/p>\n<h2 class=\"ft-helper-spacer-t-xs ft-helper-fontSize-heading-S\">Un 12 % con s\u00edntomas graves<\/h2>\n<p><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!--[--><!--[--><!----><!--]--><!--[--><!----><!--]--><!--[--><!----><!--]--><!--[--><!----><!--]--><!--]--><!----><!----><!--]--><!--[--><!----><!----><!--[--><\/p>\n<p class=\"ft-text\">Los <a class=\"ft-link ft-link--decoration\" href=\"https:\/\/observainfancia.es\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/AF_Informe7-2025.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow\">resultados m\u00e1s recientes<\/a>, recogidos en oto\u00f1o de 2025, muestran que un 12 % de la poblaci\u00f3n infantil y juvenil presenta s\u00edntomas de gravedad cl\u00ednica de al menos un problema emocional. Adem\u00e1s, un 34 % presenta s\u00edntomas en niveles de precauci\u00f3n, es decir, dificultades que pueden evolucionar negativamente si no se detectan y abordan a tiempo.<\/p>\n<p><!--]--><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!--[--><!--[--><!----><!--]--><!--[--><!----><!--]--><!--[--><!----><!--]--><!--[--><!----><!--]--><!--]--><!----><!----><!--]--><!--[--><!----><!----><!--[--><\/p>\n<p class=\"ft-text\">Los problemas emocionales m\u00e1s frecuentes son la depresi\u00f3n y la ansiedad social, aunque la ansiedad generalizada es la m\u00e1s prevalente en t\u00e9rminos de riesgo. En conjunto, uno de cada ocho menores en Espa\u00f1a presenta un problema emocional y uno de cada tres se encuentra en riesgo de desarrollarlo.<\/p>\n<p><!--]--><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><\/p>\n<aside class=\"ft-ad ft-ad--roba ft-ad--robaNotext ft-helper-hide-md\"\/><!--[--><!--[--><!----><!--]--><!--[--><!----><!--]--><!--[--><!----><!--]--><!--[--><!----><!--]--><!--]--><!----><!----><!--]--><!--[--><!----><!----><!----><!----><!----><!----><\/p>\n<h2 class=\"ft-helper-spacer-t-xs ft-helper-fontSize-heading-S\">\u00bfHa empeorado la salud mental?<\/h2>\n<p><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!--[--><!--[--><!----><!--]--><!--[--><!----><!--]--><!--[--><!----><!--]--><!--[--><!----><!--]--><!--]--><!----><!----><!--]--><!--[--><!----><!----><!--[--><\/p>\n<p class=\"ft-text\">Una cuesti\u00f3n clave es si la situaci\u00f3n est\u00e1 empeorando o mejorando. El <a class=\"ft-link ft-link--decoration\" href=\"https:\/\/observainfancia.es\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/AF_Informe7-2025.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow\">seguimiento entre 2024 y 2025<\/a> muestra una ligera disminuci\u00f3n tanto de los casos cl\u00ednicos como de los casos en riesgo. Esto sugiere que parte de los menores que se encontraban en estas situaciones ha experimentado una mejor\u00eda.<\/p>\n<p><!--]--><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!--[--><!--[--><!----><!--]--><!--[--><!----><!--]--><!--[--><!----><!--]--><!--[--><!----><!--]--><!--]--><!----><!----><!--]--><!--[--><!----><!----><!--[--><\/p>\n<p class=\"ft-text\">Sin embargo, los porcentajes contin\u00faan siendo elevados, lo que subraya la necesidad de desarrollar estrategias preventivas sostenidas en el tiempo. En otras palabras, aunque la tendencia es positiva, los problemas emocionales siguen siendo muy frecuentes.<\/p>\n<p><!--]--><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!--[--><!--[--><!----><!--]--><!--[--><!----><!--]--><!--[--><\/p>\n<aside class=\"ft-ad ft-ad--intext ft-helper-hide-md\"\/><!--]--><!--[--><\/p>\n<aside class=\"ft-ad ft-ad--intext  ft-helper-hide-xs\"\/><!--]--><!--]--><!----><!----><!--]--><!--[--><!----><!----><!----><!----><!----><!----><\/p>\n<h2 class=\"ft-helper-spacer-t-xs ft-helper-fontSize-heading-S\">Redes sociales, videojuegos y vida digital<\/h2>\n<p><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!--[--><!--[--><!----><!--]--><!--[--><!----><!--]--><!--[--><!----><!--]--><!--[--><!----><!--]--><!--]--><!----><!----><!--]--><!--[--><!----><!----><!--[--><\/p>\n<p class=\"ft-text\">Entre los ni\u00f1os y adolescentes con los que hemos hablado, es <a class=\"ft-link ft-link--decoration broken_link\" href=\"https:\/\/onlinelibrary.wiley.com\/doi\/10.1155\/hbe2\/5312147\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow\">muy frecuente el uso de videojuegos y de las redes sociales<\/a>. El 39 % de los ni\u00f1os y ni\u00f1as y el 34 % de los adolescentes juegan a videojuegos casi a diario, y cerca del 10 % le dedica m\u00e1s de tres horas al d\u00eda.<\/p>\n<p><!--]--><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!--[--><!--[--><!----><!--]--><!--[--><!----><!--]--><!--[--><!----><!--]--><!--[--><!----><!--]--><!--]--><!----><!----><!--]--><!--[--><!----><!----><!--[--><\/p>\n<p class=\"ft-text\">En cuanto a las redes sociales, las utilizan el 85 % de los ni\u00f1os y ni\u00f1as y pr\u00e1cticamente la totalidad de adolescentes. Un 31 % de adolescentes y un 9 % de ni\u00f1os y ni\u00f1as pasan en ellas m\u00e1s de tres horas diarias.<\/p>\n<p><!--]--><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><\/p>\n<aside class=\"ft-ad ft-ad--roba ft-ad--robaNotext ft-helper-hide-md\"\/><!--[--><!--[--><!----><!--]--><!--[--><!----><!--]--><!--[--><!----><!--]--><!--[--><!----><!--]--><!--]--><!----><!----><!--]--><!--[--><!----><!----><!--[--><\/p>\n<p class=\"ft-text\">Las plataformas m\u00e1s usadas son YouTube, WhatsApp, TikTok e Instagram. M\u00e1s all\u00e1 del tiempo de utilizaci\u00f3n, resultan relevantes aspectos emocionales como la ansiedad cuando no pueden conectarse, la percepci\u00f3n de que los dem\u00e1s se lo pasan mejor o la sensaci\u00f3n de que su vida es m\u00e1s aburrida que la que observan en las pantallas. En conjunto, el uso intensivo y emocional de las redes constituye un factor de riesgo importante para la salud mental.<\/p>\n<p><!--]--><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!--[--><!--[--><!----><!--]--><!--[--><!----><!--]--><!--[--><!----><!--]--><!--[--><!----><!--]--><!--]--><!----><!----><!--]--><!--[--><!----><!----><!----><!----><!----><!----><\/p>\n<h2 class=\"ft-helper-spacer-t-xs ft-helper-fontSize-heading-S\">Problemas de la conducta alimentaria<\/h2>\n<p><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!--[--><!--[--><!----><!--]--><!--[--><!----><!--]--><!--[--><!----><!--]--><!--[--><!----><!--]--><!--]--><!----><!----><!--]--><!--[--><!----><!----><!--[--><\/p>\n<p class=\"ft-text\">Los problemas relacionados con la alimentaci\u00f3n son especialmente <a class=\"ft-link ft-link--decoration\" href=\"https:\/\/observainfancia.es\/wp-content\/uploads\/2024\/10\/EmoChild_Informe2_2024.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow\">preocupantes<\/a>. Un 5 % de adolescentes presenta s\u00edntomas cl\u00ednicos y un 13 % se encuentra en niveles de riesgo.<\/p>\n<p><!--]--><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!--[--><!--[--><!----><!--]--><!--[--><!----><!--]--><!--[--><!----><!--]--><!--[--><!----><!--]--><!--]--><!----><!----><!--]--><!--[--><!----><!----><!--[--><\/p>\n<p class=\"ft-text\">Estas dificultades se asocian al uso de redes sociales centradas en la imagen, como TikTok o Instagram. La comparaci\u00f3n constante, la importancia de los \u201cme gusta\u201d y el uso de las redes sociales para regular las emociones aumentan el riesgo de desarrollar problemas de la conducta alimentaria.<\/p>\n<p><!--]--><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!--[--><!--[--><!----><!--]--><!--[--><!----><!--]--><!--[--><!----><!--]--><!--[--><!----><!--]--><!--]--><!----><!----><!--]--><!--[--><!----><!----><!----><!----><!----><!----><\/p>\n<h2 class=\"ft-helper-spacer-t-xs ft-helper-fontSize-heading-S\">Conducta suicida y autolesiones<\/h2>\n<p><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!--[--><!--[--><!----><!--]--><!--[--><!----><!--]--><!--[--><!----><!--]--><!--[--><!----><!--]--><!--]--><!----><!----><!--]--><!--[--><!----><!----><!--[--><\/p>\n<p class=\"ft-text\">Los <a class=\"ft-link ft-link--decoration\" href=\"https:\/\/observainfancia.es\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/AF_Informe7-2025.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow\">datos<\/a> sobre conducta suicida y autolesiones requieren una atenci\u00f3n especial. Un 9 % de adolescentes ha pensado en alg\u00fan momento que la vida no merece la pena, un 5 % ha considerado seriamente quitarse la vida y un 3 % lo ha intentado alguna vez.<\/p>\n<p><!--]--><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!--[--><!--[--><!----><!--]--><!--[--><!----><!--]--><!--[--><!----><!--]--><!--[--><!----><!--]--><!--]--><!----><!----><!--]--><!--[--><!----><!----><!--[--><\/p>\n<p class=\"ft-text\">Aunque estas cifras han descendido ligeramente desde <a class=\"ft-link ft-link--decoration broken_link\" href=\"https:\/\/www.sciencedirect.com\/science\/article\/pii\/S0165032725024206?lid=jua9g5tkojjo&amp;utm_source=braze&amp;utm_medium=email&amp;utm_campaign=STMJ_220042_AUTH_SERV_PPUB&amp;utm_content=07bab9e4-c31e-408b-afa5-1c9ca0f269ca&amp;utm_term=07bab9e4-c31e-408b-afa5-1c9ca0f269ca&amp;DGCID=STMJ_220042_AUTH_SERV_PPUB#bb0075\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow\">2024<\/a>, siguen siendo muy preocupantes.<\/p>\n<p><!--]--><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!--[--><!--[--><!----><!--]--><!--[--><!----><!--]--><!--[--><!----><!--]--><!--[--><!----><!--]--><!--]--><!----><!----><!--]--><!--[--><!----><!----><!--[--><\/p>\n<p class=\"ft-text\">En cuanto a las autolesiones, alrededor del 5 % de adolescentes afirma haberse autolesionado en alg\u00fan momento de su vida. Destaca especialmente la edad de inicio, que se ha adelantado aproximadamente un a\u00f1o y medio, situ\u00e1ndose ahora antes de los doce a\u00f1os.<\/p>\n<p><!--]--><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!--[--><!--[--><!----><!--]--><!--[--><!----><!--]--><!--[--><!----><!--]--><!--[--><!----><!--]--><!--]--><!----><!----><!--]--><!--[--><!----><!----><!----><!----><!----><!----><\/p>\n<h2 class=\"ft-helper-spacer-t-xs ft-helper-fontSize-heading-S\">La visi\u00f3n de los protagonistas<\/h2>\n<p><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!--[--><!--[--><!----><!--]--><!--[--><!----><!--]--><!--[--><!----><!--]--><!--[--><!----><!--]--><!--]--><!----><!----><!--]--><!--[--><!----><!----><!--[--><\/p>\n<p class=\"ft-text\">La investigaci\u00f3n cualitativa aporta una perspectiva esencial. M\u00e1s de 500 ni\u00f1os, ni\u00f1as, adolescentes, familias y profesionales participaron en casi 60 grupos de conversaci\u00f3n. Todos ellos nos cuentan que la <a class=\"ft-link ft-link--decoration\" href=\"https:\/\/observainfancia.es\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/Informe3_2025.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow\">tecnolog\u00eda<\/a> ocupa un lugar central en su vida cotidiana.<\/p>\n<p><!--]--><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!--[--><!--[--><!----><!--]--><!--[--><!----><!--]--><!--[--><!----><!--]--><!--[--><!----><!--]--><!--]--><!----><!----><!--]--><!--[--><!----><!----><!--[--><\/p>\n<p class=\"ft-text\">Les preocupa su uso excesivo, la comparaci\u00f3n social y el aislamiento. Los controles parentales se consideran necesarios, pero insuficientes. El acoso escolar contin\u00faa siendo un problema no resuelto. Muchos menores temen denunciarlo y los adolescentes consideran poco eficaces las estrategias actuales.<\/p>\n<p><!--]--><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!--[--><!--[--><!----><!--]--><!--[--><!----><!--]--><!--[--><!----><!--]--><!--[--><!----><!--]--><!--]--><!----><!----><!--]--><!--[--><!----><!----><!--[--><\/p>\n<p class=\"ft-text\">La <a class=\"ft-link ft-link--decoration\" href=\"https:\/\/observainfancia.es\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/Informe6-2025.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow\">amistad<\/a> constituye un pilar emocional fundamental en la infancia y la adolescencia, pero tambi\u00e9n un espacio vulnerable. Aunque ni\u00f1os y adolescentes valoran el respeto y el apoyo mutuo, sus relaciones se ven influidas por din\u00e1micas de exclusi\u00f3n y por la presencia constante de la tecnolog\u00eda.<\/p>\n<p><!--]--><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!--[--><!--[--><!----><!--]--><!--[--><!----><!--]--><!--[--><!----><!--]--><!--[--><!----><!--]--><!--]--><!----><!----><!--]--><!--[--><!----><!----><!--[--><\/p>\n<p class=\"ft-text\">Las <a class=\"ft-link ft-link--decoration\" href=\"https:\/\/observainfancia.es\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/Informe4-2025.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow\">pautas de crianza<\/a> est\u00e1n cambiando y generan un claro choque generacional. Los modelos autoritarios funcionan cada vez menos y tanto ni\u00f1os como adolescentes piden ser escuchados. Las familias expresan desgaste emocional y una clara necesidad de apoyo. La falta de tiempo y el ritmo acelerado de vida dificultan la convivencia y el cuidado emocional.<\/p>\n<p><!--]--><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!--[--><!--[--><!----><!--]--><!--[--><!----><!--]--><!--[--><!----><!--]--><!--[--><!----><!--]--><!--]--><!----><!----><!--]--><!--[--><!----><!----><!----><!----><!----><!----><\/p>\n<h2 class=\"ft-helper-spacer-t-xs ft-helper-fontSize-heading-S\">Mirando al futuro: qu\u00e9 nos ense\u00f1a \u2018EmoChild\u2019<\/h2>\n<p><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!--[--><!--[--><!----><!--]--><!--[--><!----><!--]--><!--[--><!----><!--]--><!--[--><!----><!--]--><!--]--><!----><!----><!--]--><!--[--><!----><!----><!--[--><\/p>\n<p class=\"ft-text\">Nuestro estudio EmoChild transmite un mensaje claro: la prevenci\u00f3n es necesaria. Aunque se observa una ligera mejor\u00eda, el elevado n\u00famero de menores en riesgo de desarrollar problemas emocionales subraya la importancia de intervenir antes de que los problemas se cronifiquen.<\/p>\n<p><!--]--><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!--[--><!--[--><!----><!--]--><!--[--><!----><!--]--><!--[--><!----><!--]--><!--[--><!----><!--]--><!--]--><!----><!----><!--]--><!--[--><!----><!----><!--[--><\/p>\n<p class=\"ft-text\">La educaci\u00f3n emocional basada en la evidencia es esencial, al igual que fortalecer los v\u00ednculos familiares y escolares. Promover un uso saludable de la tecnolog\u00eda desde edades tempranas tambi\u00e9n es una prioridad.<\/p>\n<p><!--]--><!----><!----><!----><!----><!----><!--[--><!----><!----><!--]--><!----><!----><!----><!----><!--[--><!--[--><!----><!--]--><!--[--><!----><!--]--><!--[--><!----><!--]--><!--[--><!----><!--]--><!--]--><!----><!----><!--]--><!--[--><!----><!----><!--[--><\/p>\n<p class=\"ft-text\">Detectar el malestar a tiempo marca la diferencia. EmoChild aporta datos s\u00f3lidos y necesarios para orientar decisiones que protejan la salud mental de las nuevas generaciones.<\/p>\n<p><!--]--><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!--[--><!--[--><!----><!--]--><!--[--><!----><!--]--><!--[--><!----><!--]--><!--[--><!----><!--]--><!--]--><!----><!----><!--]--><!--[--><!----><!----><\/p>\n<div class=\"ft-embed\">\n<div class=\"ft-embed__item\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/counter.theconversation.com\/content\/272285\/count.gif?distributor=republish-lightbox-advanced\" alt=\"The Conversation\" width=\"1\" height=\"1\" style=\"border: none !important; box-shadow: none !important; margin: 0 !important; max-height: 1px !important; max-width: 1px !important; min-height: 1px !important; min-width: 1px !important; opacity: 0 !important; outline: none !important; padding: 0 !important\" referrerpolicy=\"no-referrer-when-downgrade\"\/><\/div>\n<\/div>\n<p><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!--[--><!--[--><!----><!--]--><!--[--><!----><!--]--><!--[--><!----><!--]--><!--[--><!----><!--]--><!--]--><!----><!----><!--]--><!--]--><!--[--><!----><!--[--><!--]--><!----><!--[--><!----><!----><!----><!--]--><span\/><!--]--><\/div>\n<p><a href=\"https:\/\/www.elperiodico.com\/es\/sanidad\/20260109\/nuevo-estudio-ocho-menores-espana-125486146?utm_source=rss-noticias&amp;utm_medium=feed&amp;utm_campaign=sanidad\" class=\"broken_link\">source<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La salud mental de la infancia y la adolescencia es una preocupaci\u00f3n social de primer orden. 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