{"id":26232,"date":"2026-01-13T17:17:22","date_gmt":"2026-01-13T17:17:22","guid":{"rendered":"https:\/\/blogemergencias.es\/index.php\/2026\/01\/13\/el-fenomeno-de-raynaud-dedos-que-cambian-de-color-por-culpa-del-frio\/"},"modified":"2026-01-13T17:17:22","modified_gmt":"2026-01-13T17:17:22","slug":"el-fenomeno-de-raynaud-dedos-que-cambian-de-color-por-culpa-del-frio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogemergencias.es\/index.php\/2026\/01\/13\/el-fenomeno-de-raynaud-dedos-que-cambian-de-color-por-culpa-del-frio\/","title":{"rendered":"El fen\u00f3meno de Raynaud: dedos que cambian de color por culpa del fr\u00edo"},"content":{"rendered":"<div><!--[--><!--[--><!----><!----><!--[--><\/p>\n<p class=\"ft-text\">Con la llegada del fr\u00edo algunas personas notan que sus dedos se vuelven blancos, azulados o viol\u00e1ceos. Este cambio viene acompa\u00f1ado de una sensaci\u00f3n de dolor u hormigueo. Si alguna vez le ha pasado algo as\u00ed, probablemente padezca el fen\u00f3meno de Raynaud. Se trata de un trastorno de la circulaci\u00f3n\u00a0<u><a href=\"https:\/\/pmc.ncbi.nlm.nih.gov\/articles\/PMC7687329\/\" class=\"ft-link ft-link--decoration\" rel=\"nofollow\">que afecta a los dedos de las manos y de los pies<\/a><\/u>, aunque tambi\u00e9n puede aparecer en la nariz, las orejas y los labios. Pero \u00bfa qu\u00e9 se debe? \u00bfDebemos preocuparnos? \u00bfExiste alg\u00fan tratamiento?<\/p>\n<p><!--]--><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><\/p>\n<aside class=\"ft-ad ft-ad--roba ft-ad--robaNotext ft-helper-hide-md\"\/><!--[--><!--[--><!----><!--]--><!--[--><!----><!--]--><!--[--><!----><!--]--><!--[--><!----><!--]--><!--]--><!----><!----><!--]--><!--[--><!----><!----><!--[--><\/p>\n<p class=\"ft-text\">El fen\u00f3meno de Raynaud se debe a una contracci\u00f3n excesiva de los vasos sangu\u00edneos de peque\u00f1o tama\u00f1o en respuesta al fr\u00edo y, en ocasiones, tambi\u00e9n al estr\u00e9s emocional.<\/p>\n<p><!--]--><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!--[--><!--[--><\/p>\n<aside class=\"ft-ad ft-ad--intext ft-helper-hide-md\"\/><!--]--><!--[--><\/p>\n<aside class=\"ft-ad ft-ad--intext  ft-helper-hide-xs\"\/><!--]--><!--[--><!----><!--]--><!--[--><!----><!--]--><!--]--><!----><!----><!--]--><!--[--><!----><!----><!--[--><\/p>\n<p class=\"ft-text\">Esta contracci\u00f3n tiene tres fases que explican los cambios de color:<\/p>\n<p><!--]--><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!--[--><!--[--><!----><!--]--><!--[--><!----><!--]--><!--[--><!----><!--]--><!--[--><!----><!--]--><!--]--><!----><!----><!--]--><!--[--><!----><!----><!--[--><\/p>\n<ol class=\"ft-list ft-list--numbered\">\n<li class=\"ft-list__item\">La primera etapa es de palidez, debida a la reducci\u00f3n del flujo sangu\u00edneo (isquemia) de la zona por la contracci\u00f3n de los vasos sangu\u00edneos.<\/li>\n<li class=\"ft-list__item\">La segunda fase muestra una coloraci\u00f3n azulada (cianosis). La causa est\u00e1 en la desoxigenaci\u00f3n de la sangre en el \u00e1rea afectada, debida a la reducci\u00f3n del flujo sangu\u00edneo.<\/li>\n<li class=\"ft-list__item\">Y en tercer lugar llega el enrojecimiento. Se debe al aumento del flujo sangu\u00edneo (hiperemia reactiva), porque se dilatan los vasos sangu\u00edneos en compensaci\u00f3n.<\/li>\n<\/ol>\n<p><!--]--><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><\/p>\n<aside class=\"ft-ad ft-ad--roba ft-ad--robaNotext ft-helper-hide-md\"\/><!--[--><!--[--><!----><!--]--><!--[--><!----><!--]--><!--[--><!----><!--]--><!--[--><!----><!--]--><!--]--><!----><!----><!--]--><!--[--><!----><!----><!--[--><\/p>\n<p class=\"ft-text\">Por esta raz\u00f3n los dedos se tornar\u00e1n en primer lugar blancos, posteriormente entre azules y viol\u00e1ceos y finalmente rojos. Sin embargo, no todo el mundo presenta esta tr\u00edada: algunas personas solo muestran dos fases de este fen\u00f3meno.<\/p>\n<p><!--]--><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!--[--><!--[--><!----><!--]--><!--[--><!----><!--]--><!--[--><!----><!--]--><!--[--><!----><!--]--><!--]--><!----><!----><!--]--><!--[--><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!--[--><!--[--><!----><!--]--><!--[--><!----><!--]--><!--[--><!----><!--]--><!--[--><!----><!--]--><!--]--><!----><!----><!--]--><!--[--><!----><!----><!----><!----><!----><!----><\/p>\n<h3 class=\"ft-helper-spacer-t-xs ft-helper-fontSize-heading-XS\">Un fen\u00f3meno raro que suele ser benigno<\/h3>\n<p><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!--[--><!--[--><!----><!--]--><!--[--><!----><!--]--><!--[--><!----><!--]--><!--[--><!----><!--]--><!--]--><!----><!----><!--]--><!--[--><!----><!----><!--[--><\/p>\n<p class=\"ft-text\">Entre el 3 y el 5\u00a0% de la poblaci\u00f3n mundial padece el fen\u00f3meno de Raynaud. Suele ser m\u00e1s frecuente en mujeres y en climas fr\u00edos. En Espa\u00f1a, un estudio realizado en Valencia\u00a0<u><a href=\"https:\/\/pubmed.ncbi.nlm.nih.gov\/11346237\/\" class=\"ft-link ft-link--decoration\" rel=\"nofollow\">calcul\u00f3 una prevalencia del 2.8\u00a0% en varones y del 3.4\u00a0% en mujeres<\/a><\/u>.<\/p>\n<p><!--]--><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!--[--><!--[--><!----><!--]--><!--[--><!----><!--]--><!--[--><\/p>\n<aside class=\"ft-ad ft-ad--intext ft-helper-hide-md\"\/><!--]--><!--[--><\/p>\n<aside class=\"ft-ad ft-ad--intext  ft-helper-hide-xs\"\/><!--]--><!--]--><!----><!----><!--]--><!--[--><!----><!----><!--[--><\/p>\n<p class=\"ft-text\">En la gran mayor\u00eda de los casos, hasta el 90\u00a0% de las veces, es un proceso benigno y no asociado a ninguna patolog\u00eda. Sin embargo, en algunas ocasiones puede ser un efecto secundario tras el uso de f\u00e1rmacos como betabloqueantes y quimioter\u00e1picos, o de drogas como las anfetaminas. Tambi\u00e9n ciertos factores ambientales, como la exposici\u00f3n a vibraciones, se han asociado con su aparici\u00f3n.<\/p>\n<p><!--]--><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!--[--><!--[--><!----><!--]--><!--[--><!----><!--]--><!--[--><!----><!--]--><!--[--><!----><!--]--><!--]--><!----><!----><!--]--><!--[--><!----><!----><!--[--><\/p>\n<p class=\"ft-text\">En un peque\u00f1o n\u00famero de ocasiones el fen\u00f3meno de Raynaud puede manifestar asimismo una enfermedad hematol\u00f3gica o un problema vascular subyacentes. En otros casos es la forma de presentaci\u00f3n de algunas enfermedades reumatol\u00f3gicas como la esclerosis sist\u00e9mica, el lupus, el s\u00edndrome de Sjogren y la artritis reumatoide.<\/p>\n<p><!--]--><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><\/p>\n<aside class=\"ft-ad ft-ad--roba ft-ad--robaNotext ft-helper-hide-md\"\/><!--[--><!--[--><!----><!--]--><!--[--><!----><!--]--><!--[--><!----><!--]--><!--[--><!----><!--]--><!--]--><!----><!----><!--]--><!--[--><!----><!----><!----><!----><!----><!----><\/p>\n<h3 class=\"ft-helper-spacer-t-xs ft-helper-fontSize-heading-XS\">\u00bfCu\u00e1ndo debo acudir al m\u00e9dico?<\/h3>\n<p><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!--[--><!--[--><!----><!--]--><!--[--><!----><!--]--><!--[--><!----><!--]--><!--[--><!----><!--]--><!--]--><!----><!----><!--]--><!--[--><!----><!----><!--[--><\/p>\n<p class=\"ft-text\">Cuando el fen\u00f3meno se inicia a edades m\u00e1s avanzadas de lo habitual \u2013entre los 15 y los 30 a\u00f1os\u2013, podemos sospechar que pueda deberse a alguna enfermedad. Si aparece a partir de la treintena, es necesario estudiar sus causas.<\/p>\n<p><!--]--><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!--[--><!--[--><!----><!--]--><!--[--><!----><!--]--><!--[--><!----><!--]--><!--[--><!----><!--]--><!--]--><!----><!----><!--]--><!--[--><!----><!----><!--[--><\/p>\n<p class=\"ft-text\">Existen otros factores que pueden alertarnos de que hay alguna patolog\u00eda asociada:<\/p>\n<p><!--]--><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!--[--><!--[--><!----><!--]--><!--[--><!----><!--]--><!--[--><!----><!--]--><!--[--><!----><!--]--><!--]--><!----><!----><!--]--><!--[--><!----><!----><!--[--><\/p>\n<ol class=\"ft-list ft-list--numbered\">\n<li class=\"ft-list__item\">La asimetr\u00eda. Cuando solo est\u00e1n afectados uno o dos dedos o solo ocurre en una mano.<\/li>\n<li class=\"ft-list__item\">La gravedad de los ataques. Cuando estos aparecen con temperaturas templadas o son muy prolongados.<\/li>\n<li class=\"ft-list__item\">La presencia de \u00falceras o heridas en las yemas de los dedos.<\/li>\n<\/ol>\n<p><!--]--><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!--[--><!--[--><!----><!--]--><!--[--><!----><!--]--><!--[--><!----><!--]--><!--[--><!----><!--]--><!--]--><!----><!----><!--]--><!--[--><!----><!----><!--[--><\/p>\n<p class=\"ft-text\">En estos casos conviene acudir al m\u00e9dico de cabecera para descartar que estemos ante un fen\u00f3meno de Raynaud secundario, en el que existan otras enfermedades subyacentes.<\/p>\n<p><!--]--><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!--[--><!--[--><!----><!--]--><!--[--><!----><!--]--><!--[--><!----><!--]--><!--[--><!----><!--]--><!--]--><!----><!----><!--]--><!--[--><!----><!----><!----><!----><!----><!----><\/p>\n<h3 class=\"ft-helper-spacer-t-xs ft-helper-fontSize-heading-XS\">\u00bfC\u00f3mo saber si tenemos un fen\u00f3meno de Raynaud secundario?<\/h3>\n<p><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!--[--><!--[--><!----><!--]--><!--[--><!----><!--]--><!--[--><!----><!--]--><!--[--><!----><!--]--><!--]--><!----><!----><!--]--><!--[--><!----><!----><!--[--><\/p>\n<p class=\"ft-text\">El primer paso es que el m\u00e9dico nos realice un interrogatorio exhaustivo. Tras eso, algunos datos anal\u00edticos y una capilaroscopia nos pueden ayudar a entender lo que pasa.<\/p>\n<p><!--]--><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!--[--><!--[--><!----><!--]--><!--[--><!----><!--]--><!--[--><!----><!--]--><!--[--><!----><!--]--><!--]--><!----><!----><!--]--><!--[--><!----><!----><!--[--><\/p>\n<p class=\"ft-text\">La \u201ccapilaroscopia periungueal\u201d es una t\u00e9cnica no invasiva que permite valorar con un microscopio la microcirculaci\u00f3n del lecho ungueal \u2013el \u00e1rea de la epidermis que hay bajo la u\u00f1a\u2013. Para ello se mira el n\u00famero y la forma de los capilares.<\/p>\n<p><!--]--><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!--[--><!--[--><!----><!--]--><!--[--><!----><!--]--><!--[--><!----><!--]--><!--[--><!----><!--]--><!--]--><!----><!----><!--]--><!--[--><!----><!----><!--[--><\/p>\n<p class=\"ft-text\">T\u00edpicamente, los capilares tienen forma de horquilla. La presencia de dilataciones, tortuosidades, hemorragias y zonas avasculares nos alertar\u00e1n de la posibilidad de encontrarnos ante un fen\u00f3meno de Raynaud secundario.<\/p>\n<p><!--]--><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!--[--><!--[--><!----><!--]--><!--[--><!----><!--]--><!--[--><!----><!--]--><!--[--><!----><!--]--><!--]--><!----><!----><!--]--><!--[--><!----><!----><!--[--><\/p>\n<p class=\"ft-text\">De igual forma, la presencia de autoanticuerpos nos har\u00e1n sospechar una enfermedad reumatol\u00f3gica subyacente. Se trata de anticuerpos que van dirigidos contra estructuras propias en sangre, como los anticuerpos antinucleares y los anticuerpos anticentr\u00f3mero y los antitopoisomerasa.<\/p>\n<p><!--]--><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!--[--><!--[--><!----><!--]--><!--[--><!----><!--]--><!--[--><!----><!--]--><!--[--><!----><!--]--><!--]--><!----><!----><!--]--><!--[--><!----><!----><!----><!----><!----><!----><\/p>\n<h3 class=\"ft-helper-spacer-t-xs ft-helper-fontSize-heading-XS\">\u00bfC\u00f3mo tratarlo?<\/h3>\n<p><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!--[--><!--[--><!----><!--]--><!--[--><!----><!--]--><!--[--><!----><!--]--><!--[--><!----><!--]--><!--]--><!----><!----><!--]--><!--[--><!----><!----><!--[--><\/p>\n<p class=\"ft-text\"><u><a href=\"https:\/\/www.mayoclinic.org\/diseases-conditions\/raynauds-disease\/diagnosis-treatment\/drc-20363572\" class=\"ft-link ft-link--decoration broken_link\" rel=\"nofollow\">La principal medida<\/a><\/u>\u00a0para controlar el fen\u00f3meno de Raynaud es minimizar la exposici\u00f3n al fr\u00edo usando guantes y ropa c\u00e1lida, as\u00ed como calentadores de manos y agua caliente. Tambi\u00e9n es recomendable evitar cambios bruscos de temperatura y proteger todo el cuerpo del fr\u00edo, ya que la p\u00e9rdida de calor general favorece la vasoconstricci\u00f3n perif\u00e9rica.<\/p>\n<p><!--]--><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!--[--><!--[--><!----><!--]--><!--[--><!----><!--]--><!--[--><!----><!--]--><!--[--><!----><!--]--><!--]--><!----><!----><!--]--><!--[--><!----><!----><!--[--><\/p>\n<p class=\"ft-text\">Adem\u00e1s, hay que evitar factores agravantes como el consumo de tabaco, que tambi\u00e9n contrae los vasos sangu\u00edneos.<\/p>\n<p><!--]--><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!--[--><!--[--><!----><!--]--><!--[--><!----><!--]--><!--[--><!----><!--]--><!--[--><!----><!--]--><!--]--><!----><!----><!--]--><!--[--><!----><!----><!--[--><\/p>\n<p class=\"ft-text\">El estr\u00e9s emocional puede actuar asimismo como factor precipitante. Por eso, t\u00e9cnicas como la respiraci\u00f3n controlada y la relajaci\u00f3n pueden ser \u00fatiles en algunos pacientes.<\/p>\n<p><!--]--><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!--[--><!--[--><!----><!--]--><!--[--><!----><!--]--><!--[--><!----><!--]--><!--[--><!----><!--]--><!--]--><!----><!----><!--]--><!--[--><!----><!----><!--[--><\/p>\n<p class=\"ft-text\">En la mayor\u00eda de los casos, identificar los desencadenantes y llevar a cabo estas medidas b\u00e1sicas suele ser suficiente. De esta forma se evita que afecte a la calidad de vida.<\/p>\n<p><!--]--><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!--[--><!--[--><!----><!--]--><!--[--><!----><!--]--><!--[--><!----><!--]--><!--[--><!----><!--]--><!--]--><!----><!----><!--]--><!--[--><!----><!----><!--[--><\/p>\n<p class=\"ft-text\">En los casos en que los episodios son frecuentes o incapacitantes, por su duraci\u00f3n o intensidad,\u00a0<u><a href=\"https:\/\/pmc.ncbi.nlm.nih.gov\/articles\/PMC6752040\/\" class=\"ft-link ft-link--decoration\" rel=\"nofollow\">se pueden emplear diversos f\u00e1rmacos vasodilatadores<\/a><\/u>. Los m\u00e1s usados son los bloqueantes de los canales de calcio, si bien existen muchas terapias disponibles que han demostrado reducir el n\u00famero y la gravedad de los ataques.<\/p>\n<p><!--]--><!----><!----><!----><!----><!----><!--[--><!----><!----><!--]--><!----><!----><!----><!----><!--[--><!--[--><!----><!--]--><!--[--><!----><!--]--><!--[--><!----><!--]--><!--[--><!----><!--]--><!--]--><!----><!----><!--]--><!--[--><!----><!----><!--[--><\/p>\n<p class=\"ft-text\">Si este es su caso, y sus dedos han empezado a ponerse blancos o azules con el fr\u00edo, ya conoce la causa. Con estas medidas podr\u00e1 controlar sus s\u00edntomas y disfrutar del invierno en la medida de lo posible.<\/p>\n<p><!--]--><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!--[--><!--[--><!----><!--]--><!--[--><!----><!--]--><!--[--><!----><!--]--><!--[--><!----><!--]--><!--]--><!----><!----><!--]--><!--[--><!----><!----><\/p>\n<div class=\"ft-embed\">\n<div class=\"ft-embed__item\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/counter.theconversation.com\/content\/272417\/count.gif?distributor=republish-lightbox-advanced\" alt=\"The Conversation\" width=\"1\" height=\"1\" style=\"border: none !important; box-shadow: none !important; margin: 0 !important; max-height: 1px !important; max-width: 1px !important; min-height: 1px !important; min-width: 1px !important; opacity: 0 !important; outline: none !important; padding: 0 !important\" referrerpolicy=\"no-referrer-when-downgrade\"\/><\/div>\n<\/div>\n<p><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!--[--><!--[--><!----><!--]--><!--[--><!----><!--]--><!--[--><!----><!--]--><!--[--><!----><!--]--><!--]--><!----><!----><!--]--><!--]--><!--[--><!----><!--[--><!--]--><!----><!--[--><!----><!----><!----><!--]--><span\/><!--]--><\/div>\n<p><a href=\"https:\/\/www.elperiodico.com\/es\/sanidad\/20260113\/fenomeno-raynaud-dedos-cambian-color-125628160?utm_source=rss-noticias&amp;utm_medium=feed&amp;utm_campaign=sanidad\" class=\"broken_link\">source<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Con la llegada del fr\u00edo algunas personas notan que sus dedos se vuelven blancos, azulados o viol\u00e1ceos. 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