{"id":33180,"date":"2026-05-02T07:59:42","date_gmt":"2026-05-02T07:59:42","guid":{"rendered":"https:\/\/blogemergencias.es\/index.php\/2026\/05\/02\/dormir-mas-el-fin-de-semana-pagamos-asi-la-deuda-de-sueno\/"},"modified":"2026-05-02T07:59:42","modified_gmt":"2026-05-02T07:59:42","slug":"dormir-mas-el-fin-de-semana-pagamos-asi-la-deuda-de-sueno","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogemergencias.es\/index.php\/2026\/05\/02\/dormir-mas-el-fin-de-semana-pagamos-asi-la-deuda-de-sueno\/","title":{"rendered":"Dormir m\u00e1s el fin de semana: \u00bfpagamos as\u00ed la deuda de sue\u00f1o?"},"content":{"rendered":"<div data-nosnippet=\"\" data-id=\"closeContentContainer\"><!--[--><!--[--><!----><!----><!--[--><\/p>\n<p class=\"ft-text ft-helper-closenews\">El despertador (reubicado, como tantos otros artilugios, en el tel\u00e9fono m\u00f3vil) suena implacable de lunes a viernes, generalmente antes de lo que nos gustar\u00eda. Y cada vez que claudicamos ante su llamada y nos levantamos, generalmente sin el suficiente descanso, evocamos una frase que nos alivia: \u201cYa dormir\u00e9 el fin de semana\u201d.<\/p>\n<p><!--]--><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><\/p>\n<aside class=\"ft-ad ft-ad--roba ft-ad--robaNotext ft-helper-hide-md\" style=\"\"\/><!--[--><!--[--><!----><!--]--><!--[--><!----><!--]--><!--[--><!----><!--]--><!--[--><!----><!--]--><!--]--><!----><!----><!--]--><!--[--><!----><!----><!--[--><\/p>\n<p class=\"ft-text\">Dormir poco entre semana y darse un atrac\u00f3n el s\u00e1bado y el domingo \u2013o simplemente dormir lo que el ritmo entre semana no nos permite\u2013 es un h\u00e1bito tan extendido que incluso tiene nombre en ingl\u00e9s:\u00a0catch-up sleep. <strong>Algo as\u00ed como ponerse al d\u00eda o recuperar el sue\u00f1o perdido. M\u00e1s all\u00e1 de constatar lo buenos que son los anglosajones poniendo nombre a ciertos h\u00e1bitos<\/strong>, \u00bfrefleja una realidad fisiol\u00f3gica? \u00bfPodemos recuperar el sue\u00f1o durante el fin de semana?<\/p>\n<p><!--]--><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!--[--><!--[--><\/p>\n<aside class=\"ft-ad ft-ad--intext ft-helper-hide-md\"\/><!--]--><!--[--><\/p>\n<aside class=\"ft-ad ft-ad--intext  ft-helper-hide-xs\"\/><!--]--><!--[--><!----><!--]--><!--[--><!----><!--]--><!--]--><!----><!----><!--]--><!--[--><!----><!----><!--[--><\/p>\n<p class=\"ft-text\">Para responder a estas preguntas, primero debemos entender qu\u00e9 sucede mientras dormimos, y qu\u00e9 mecanismos regulan cu\u00e1nto debemos dormir cada noche para que todo funcione correctamente.<\/p>\n<p><!--]--><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!--[--><!--[--><!----><!--]--><!--[--><!----><!--]--><!--[--><!----><!--]--><!--[--><!----><!--]--><!--]--><!----><!----><!--]--><!--[--><!----><!----><!----><!----><!----><!----><\/p>\n<h3 class=\"ft-helper-spacer-t-xs ft-helper-fontSize-heading-XS\">Mientras dormimos: hormonas, conexiones neuronales y limpieza de residuos<\/h3>\n<p><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!--[--><!--[--><!----><!--]--><!--[--><!----><!--]--><!--[--><!----><!--]--><!--[--><!----><!--]--><!--]--><!----><!----><!--]--><!--[--><!----><!----><!--[--><\/p>\n<p class=\"ft-text\">Durante el sue\u00f1o ocurren distintos procesos que lo convierten en algo fundamental para la vida. En primer lugar, mientras dormimos\u00a0aumenta la s\u00edntesis de prote\u00ednas estructurales\u00a0que reparan nuestros tejidos. Por otro lado, tambi\u00e9n se produce la\u00a0secreci\u00f3n de hormonas\u00a0y factores de crecimiento que van orientando estos procesos de reparaci\u00f3n.<\/p>\n<p><!--]--><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><\/p>\n<aside class=\"ft-ad ft-ad--roba ft-ad--robaNotext ft-helper-hide-md\" style=\"\"\/><!--[--><!--[--><!----><!--]--><!--[--><!----><!--]--><!--[--><!----><!--]--><!--[--><!----><!--]--><!--]--><!----><!----><!--]--><!--[--><!----><!----><!--[--><\/p>\n<p class=\"ft-text\">Adem\u00e1s, al dormir nuestro\u00a0sistema inmunitario se entrena. Las conexiones entre neuronas tambi\u00e9n se perfilan durante el sue\u00f1o, destruyendo unas y afianzando otras, lo que da lugar a la consolidaci\u00f3n de la\u00a0memoria, borrando unos recuerdos y potenciando otros. Y tambi\u00e9n ocurre algo en el cerebro que es fundamental para la regulaci\u00f3n del sue\u00f1o: <strong>la reducci\u00f3n de metabolitos como la adenosina y la\u00a0limpieza de residuos como la prote\u00edna beta amiloide.<\/strong><\/p>\n<p><!--]--><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!--[--><!--[--><!----><!--]--><!--[--><!----><!--]--><!--[--><!----><!--]--><!--[--><!----><!--]--><!--]--><!----><!----><!--]--><!--[--><!----><!----><!--[--><\/p>\n<p class=\"ft-text\">Y es que uno de los procesos que regulan el sue\u00f1o, el\u00a0homeost\u00e1tico, consiste precisamente en detectar la cantidad de adenosina en el cerebro, una sustancia que se produce mientras estamos despiertos. A m\u00e1s adenosina, mayor propensi\u00f3n al sue\u00f1o. Se puede decir que act\u00faa como un reloj de arena, midiendo el n\u00famero de horas que llevamos despiertos y, tambi\u00e9n,\u00a0dictando cu\u00e1ntas debemos dormir. Y lo hace combinado con el proceso circadiano, que se centra en \u201cprogramar\u201d cu\u00e1ndo dormir.<\/p>\n<p><!--]--><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!--[--><!--[--><!----><!--]--><!--[--><!----><!--]--><!--[--><\/p>\n<aside class=\"ft-ad ft-ad--intext ft-helper-hide-md\"\/><!--]--><!--[--><\/p>\n<aside class=\"ft-ad ft-ad--intext  ft-helper-hide-xs\"\/><!--]--><!--]--><!----><!----><!--]--><!--[--><!----><!----><!----><!----><!----><!----><\/p>\n<h3 class=\"ft-helper-spacer-t-xs ft-helper-fontSize-heading-XS\">Entonces, \u00bfcu\u00e1nto debemos dormir?<\/h3>\n<p><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!--[--><!--[--><!----><!--]--><!--[--><!----><!--]--><!--[--><!----><!--]--><!--[--><!----><!--]--><!--]--><!----><!----><!--]--><!--[--><!----><!----><!--[--><\/p>\n<p class=\"ft-text\">Sin ser gallega (escribo desde el otro extremo de la pen\u00ednsula), en este caso me van a permitir que responda como si lo fuera:\u00a0depende. Depende, por ejemplo, de la edad que tengamos.\u00a0Nacemos con mucha necesidad por dormir y, al principio de la vida, lo hacemos casi todo el d\u00eda, a ratitos. Conforme vamos creciendo, las necesidades disminuyen, hasta que llegamos a la edad adulta. En promedio (y recalco lo de \u201cen promedio\u201d),\u00a0<strong>una persona adulta deber\u00eda dormir entre 7 y 8 horas cada d\u00eda<\/strong>\u00a0(a ser posible durante la noche). Pero incluso en esta etapa, la respuesta a la pregunta inicial sigue siendo la misma:\u00a0depende. Habr\u00e1 quien necesite\u00a0dormir m\u00e1s, y quien tenga suficiente con menos.<\/p>\n<p><!--]--><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!--[--><!--[--><!----><!--]--><!--[--><!----><!--]--><!--[--><!----><!--]--><!--[--><!----><!--]--><!--]--><!----><!----><!--]--><!--[--><!----><!----><!--[--><\/p>\n<p class=\"ft-text\">\u00bfDe qu\u00e9 va a depender? Probablemente, el origen de estas diferencias est\u00e9\u00a0en la gen\u00e9tica, que puede determinar lo que los anglosajones (recordemos que son muy buenos en esto de poner nombres) llaman\u00a0short sleepers\u00a0y\u00a0long sleepers. Algo as\u00ed como dormidores de corta y larga duraci\u00f3n. Los primeros tendr\u00edan suficiente con alrededor de 6 horas de sue\u00f1o, mientras que<strong> la fisiolog\u00eda de los segundos requerir\u00eda pasar m\u00e1s de 8 horas<\/strong> con Morfeo. As\u00ed, la gen\u00e9tica puede determinar factores como la velocidad de limpieza de metabolitos como la adenosina. Si el sistema es r\u00e1pido, probablemente nos demandar\u00e1 menos horas de sue\u00f1o nocturno que si es un poco m\u00e1s lento.<\/p>\n<p><!--]--><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><\/p>\n<aside class=\"ft-ad ft-ad--roba ft-ad--robaNotext ft-helper-hide-md\" style=\"\"\/><!--[--><!--[--><!----><!--]--><!--[--><!----><!--]--><!--[--><!----><!--]--><!--[--><!----><!--]--><!--]--><!----><!----><!--]--><!--[--><!----><!----><!--[--><\/p>\n<p class=\"ft-text\">Por lo tanto, no hay un n\u00famero fijo y universal de horas que toda persona necesite dormir cada d\u00eda, sino que <strong>\u201clo suficiente\u201d<\/strong> depender\u00e1 de cada cual. Y la mejor forma de saber si estamos durmiendo lo que necesitamos es evaluando nuestro propio bienestar diario. Si tenemos un rendimiento f\u00edsico y cognitivo adecuados, un buen estado de \u00e1nimo para afrontar los problemas del d\u00eda a d\u00eda y, en definitiva, no sentimos que, al despertar, el d\u00eda ya nos viene grande, podemos tener cierta confianza en que estamos durmiendo lo suficiente.<\/p>\n<p><!--]--><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!--[--><!--[--><!----><!--]--><!--[--><!----><!--]--><!--[--><!----><!--]--><!--[--><!----><!--]--><!--]--><!----><!----><!--]--><!--[--><!----><!----><!----><!----><!----><!----><\/p>\n<h2 class=\"ft-helper-spacer-t-xs ft-helper-fontSize-heading-S\">\u00bfSe recupera el sue\u00f1o perdido?<\/h2>\n<p><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!--[--><!--[--><!----><!--]--><!--[--><!----><!--]--><!--[--><!----><!--]--><!--[--><!----><!--]--><!--]--><!----><!----><!--]--><!--[--><!----><!----><!--[--><\/p>\n<p class=\"ft-text\">El problema es que, a menudo, y por distintas causas, no damos a nuestra fisiolog\u00eda el tiempo necesario para completar el proceso de limpieza y reparaci\u00f3n que se produce durante el sue\u00f1o. Y nos levantamos sintiendo que el d\u00eda, o los d\u00edas que quedan de semana, son cimas que cada vez nos cuesta m\u00e1s alcanzar. Y entonces aparece el famoso pensamiento:<strong> \u201cYa dormir\u00e9 en fin de semana\u201d.<\/strong><\/p>\n<p><!--]--><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!--[--><!--[--><!----><!--]--><!--[--><!----><!--]--><!--[--><!----><!--]--><!--[--><!----><!--]--><!--]--><!----><!----><!--]--><!--[--><!----><!----><!--[--><\/p>\n<p class=\"ft-text\">Luego, el fin de semana llega y, efectivamente, dormimos m\u00e1s, confiando en que as\u00ed recuperaremos el sue\u00f1o perdido, como si le debi\u00e9ramos algo a nuestro cuerpo que estamos dispuestos a pagar el s\u00e1bado y el domingo. \u00bfPero conseguimos as\u00ed\u00a0saldar esa deuda?<\/p>\n<p><!--]--><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!--[--><!--[--><!----><!--]--><!--[--><!----><!--]--><!--[--><!----><!--]--><!--[--><!----><!--]--><!--]--><!----><!----><!--]--><!--[--><!----><!----><!--[--><\/p>\n<p class=\"ft-text\">Existen varias l\u00edneas de investigaci\u00f3n sobre el\u00a0catch-up sleep. Una de ellas trata de establecer sus\u00a0posibles efectos sobre la salud mental. En este caso,\u00a0un reciente estudio\u00a0parece apuntar a cierta reducci\u00f3n de los s\u00edntomas diarios de depresi\u00f3n. Hay que tener en cuenta, no obstante, que la evidencia en este aspecto limita los posibles beneficios a un m\u00e1ximo de 2 horas de diferencia entre d\u00edas de semana y fin de semana. Por otro lado, cabr\u00eda preguntarse si no disminuir\u00edan estos s\u00edntomas en igual o mayor medida durmiendo lo suficiente cada d\u00eda.<\/p>\n<p><!--]--><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!--[--><!--[--><!----><!--]--><!--[--><!----><!--]--><!--[--><!----><!--]--><!--[--><!----><!--]--><!--]--><!----><!----><!--]--><!--[--><!----><!----><!--[--><\/p>\n<p class=\"ft-text\">Sin embargo,\u00a0el sue\u00f1o insuficiente se ha relacionado con otros muchos problemas de salud: alteraciones metab\u00f3licas, cardiovasculares, cognitivas, envejecimiento prematuro, e incluso con algunos tipos de c\u00e1ncer. \u00bfCon el sue\u00f1o que pretendemos recuperar durante el fin de semana conseguimos compensar el perjuicio causado en el d\u00eda a d\u00eda?<\/p>\n<p><!--]--><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!--[--><!--[--><!----><!--]--><!--[--><!----><!--]--><!--[--><!----><!--]--><!--[--><!----><!--]--><!--]--><!----><!----><!--]--><!--[--><!----><!----><!--[--><\/p>\n<p class=\"ft-text\">Nuestra fisiolog\u00eda,\u00a0regulada en gran medida por el sistema circadiano\u00a0(controlado por un \u201creloj\u201d que dura aproximadamente un d\u00eda), entiende de periodos de 24 horas, del d\u00eda a d\u00eda con sus noches. <strong>Pero no distingue d\u00edas laborables de d\u00edas libres<\/strong>, ni identifica cu\u00e1ndo es fin de semana. Es decir: el metabolismo responde a patrones diarios, no a promedios semanales.<\/p>\n<p><!--]--><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!--[--><!--[--><!----><!--]--><!--[--><!----><!--]--><!--[--><!----><!--]--><!--[--><!----><!--]--><!--]--><!----><!----><!--]--><!--[--><!----><!----><!--[--><\/p>\n<p class=\"ft-text\">Adem\u00e1s, alternar periodos de sue\u00f1o insuficiente con intentos de \u201crecuperaci\u00f3n\u201d peri\u00f3dicos puede provocar cronodisrupci\u00f3n, lo que se conoce como\u00a0jet lag social. As\u00ed que, con lo que sabemos hasta ahora, podemos afirmar que\u00a0no es posible compensar el da\u00f1o acumulado en la salud metab\u00f3lica durmiendo m\u00e1s el fin de semana: la falta de sue\u00f1o diaria no se corrige con descansos ocasionales.<\/p>\n<p><!--]--><!----><!----><!----><!----><!----><!--[--><!----><!----><!--]--><!----><!----><!----><!----><!--[--><!--[--><!----><!--]--><!--[--><!----><!--]--><!--[--><!----><!--]--><!--[--><!----><!--]--><!--]--><!----><!----><!--]--><!--[--><!----><!----><!--[--><\/p>\n<p class=\"ft-text\">Mantener una rutina diaria que nos permita dormir lo suficiente es una necesidad fisiol\u00f3gica. Y debemos evitar caer en la tentaci\u00f3n del \u201cya dormir\u00e9 en fin de semana\u201d o, en su versi\u00f3n m\u00e1s t\u00e9trica, el \u201cya dormir\u00e9 cuando me muera\u201d.<\/p>\n<p><!--]--><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!--[--><!--[--><!----><!--]--><!--[--><!----><!--]--><!--[--><!----><!--]--><!--[--><!----><!--]--><!--]--><!----><!----><!--]--><!--[--><!----><!----><\/p>\n<div class=\"ft-mol-boxInfo ft-mol-boxInfo--richtext\" data-aida-breakdown=\"\"><!----><\/p>\n<div class=\"ft-mol-boxInfo__content\">\n<h2 class=\"ft-helper-fontSize-heading-XXS ft-helper-spacer-t-0\"><!--[--><!--]--><\/h2>\n<div>\n<p class=\"ft-text\">Mar\u00eda \u00c1ngeles Bonmat\u00ed Carri\u00f3n: Profesora Ayudante Doctora en Departamento de Anatom\u00eda y Psicobiolog\u00eda Universidad de Murcia, Universidad de Murcia<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<p><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!--[--><!--[--><!----><!--]--><!--[--><!----><!--]--><!--[--><!----><!--]--><!--[--><!----><!--]--><!--]--><!----><!----><!--]--><!--[--><!----><!----><\/p>\n<div class=\"ft-embed\">\n<div class=\"ft-embed__item\">\n<div data-widget=\"free_html_generator1\">\n<figure>\n <img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/counter.theconversation.com\/content\/273472\/count.gif?distributor=republish-lightbox-advanced\" alt=\"The Conversation\" width=\"1\" height=\"1\" style=\"border: none !important; box-shadow: none !important; margin: 0 !important; max-height: 1px !important; max-width: 1px !important; min-height: 1px !important; min-width: 1px !important; opacity: 0 !important; outline: none !important; padding: 0 !important\" referrerpolicy=\"no-referrer-when-downgrade\"\/><figcaption id=\"desc-embed\" aria-hidden=\"false\" style=\"position:absolute;width:1px;height:1px;margin:-1px;padding:0;border:0;clip-path:inset(50%);overflow:hidden;\">Contador de visitas de The Conversation<\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<p><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!----><!--[--><!--[--><!----><!--]--><!--[--><!----><!--]--><!--[--><!----><!--]--><!--[--><!----><!--]--><!--]--><!----><!----><!--]--><!--]--><\/p>\n<p data-close=\"closedContent\" class=\"subscribeHideForDisplay\">Suscr\u00edbete para seguir leyendo<\/p>\n<\/div>\n<p><a href=\"https:\/\/www.elperiodico.com\/es\/sanidad\/20260501\/dormir-semana-pagamos-deuda-sueno-129725833?utm_source=rss-noticias&amp;utm_medium=feed&amp;utm_campaign=sanidad\" class=\"broken_link\">source<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El despertador (reubicado, como tantos otros artilugios, en el tel\u00e9fono m\u00f3vil) suena implacable de lunes a viernes, generalmente<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":33181,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_bbp_topic_count":0,"_bbp_reply_count":0,"_bbp_total_topic_count":0,"_bbp_total_reply_count":0,"_bbp_voice_count":0,"_bbp_anonymous_reply_count":0,"_bbp_topic_count_hidden":0,"_bbp_reply_count_hidden":0,"_bbp_forum_subforum_count":0,"_joinchat":[],"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-33180","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-noticias"],"featured_image_urls":{"full":["https:\/\/blogemergencias.es\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/wp-header-logo-34.png",1,1,false],"thumbnail":["https:\/\/blogemergencias.es\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/wp-header-logo-34.png",1,1,false],"medium":["https:\/\/blogemergencias.es\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/wp-header-logo-34.png",1,1,false],"medium_large":["https:\/\/blogemergencias.es\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/wp-header-logo-34.png",1,1,false],"large":["https:\/\/blogemergencias.es\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/wp-header-logo-34.png",1,1,false],"1536x1536":["https:\/\/blogemergencias.es\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/wp-header-logo-34.png",1,1,false],"2048x2048":["https:\/\/blogemergencias.es\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/wp-header-logo-34.png",1,1,false],"morenews-large":["https:\/\/blogemergencias.es\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/wp-header-logo-34.png",1,1,false],"morenews-medium":["https:\/\/blogemergencias.es\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/wp-header-logo-34.png",1,1,false]},"author_info":{"info":["admin"]},"category_info":"<a href=\"https:\/\/blogemergencias.es\/index.php\/category\/noticias\/\" rel=\"category tag\">Noticias<\/a>","tag_info":"Noticias","comment_count":0,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogemergencias.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/33180","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogemergencias.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogemergencias.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogemergencias.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogemergencias.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=33180"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogemergencias.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/33180\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogemergencias.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/33181"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogemergencias.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=33180"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogemergencias.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=33180"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogemergencias.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=33180"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}