Los alimentos más asociados a las intoxicaciones producidas por Clostridium perfringens son las carnes y aves de corral cocidas y los platos a base de carnes cocinadas (cocido, salsas de carnes, estofados, , albóndigas, …) producidos en grandes cantidades y refrigerados en condiciones no adecuadas.
Clostridium perfringens puede detectarse en una amplia gama de alimentos crudos como resultado de la contaminación producida en la tierra o por contaminación fecal. También puede encontrarse en carnes crudas, pescados, sopas y salsas deshidratadas, leche, gelatina, pasta, harina, soja, vegetales crudos y especias. El pescado y los productos de pescado rara vez están implicados.
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