Síntomas
Los síntomas más habituales son diarrea acompañada de vómitos, fiebre y malestar general.
Los síntomas leves o moderados se pueden controlar en casa, con el aporte adecuado de líquidos para evitar la deshidratación.
Si los síntomas o la deshidratación son graves, sobre todo más frecuentemente en lactantes, puede ser necesario el ingreso hospitalario para reponer los líquidos perdidos y controlar el malestar general.
Diagnóstico
Se hace a través de una evaluación médica, mediante examen físico, analítica de sangre y de heces, si es necesario.
Tratamiento
No hay un tratamiento específico para el Rotavirus.
El tratamiento está basado en la reposición de líquidos. A veces esto no es posible hacerlo de manera domiciliaria y requiere ingreso hospitalario para evitar una deshidratación severa, sobre todo en los lactantes.
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