en 11.000.
Como le decimos, esta es La Guaira, la
zona cero, la zona más devastada, es un
área costera
turística que ha quedado reducida a
escombros.
Ahí ha estado una de las enviadas
especiales de
TV a Venezuela, Susana Samhan.
Usted ha conocido
historias humanas de primera mano,
historias de esperanza, pero también un
profundo dolor
Sí, hola, buenas tardes.
Efectivamente, al final hay
muchísimos muertos, muchos heridos,
pero al final son personas que tienen
nombre
Yo he tenido la oportunidad de estar
casi a diario en la zona de la Guaira
y,
cuando uno entra al final se acaba
encontrando con todo tipo de
dramas personales, como por ejemplo el
caso de una niña, Valeria, que
consiguió…
comunicarse con dos voluntarios que
estaban buscando a
posibles víctimas o personas vivas, y
los voluntarios, que se llaman Carlos y
Diego,
estaban empeñados en encontrarla porque
ellos habían escuchado unos toquecitos
que venían
desde la parte de abajo de un edificio,
comenzaron a pitar unos silbatos y
a llamar y escucharon la vocecilla de
la niña que pedía auxilio
Diego me contó que le preguntaron,
¿cómo te llamas?
Y la niña respondió, Valeria
desde entonces carlos y diego han
estado obsesionados por lograrla sacar
con
vida.
Allí se acercaron también rescatistas
alemanes con sondas
y con micrófonos, pero finalmente la
verdad es que los sonidos
desaparecieron.
Aun así, por ejemplo, Carlos ha
conseguido colarse por el agujero
donde habían escuchado a la niña, pero
de manera infructuosa, y la verdad
es que conforme pasan más las horas y
los días es mucho más complicado
encontrarla
con vida aunque eso sí que es cierto
que los voluntarios insisten en que no
pierden la esperanza
de encontrar a personas todavía con
vida en la zona
Es verdad que ha pasado una semana,
pero todavía se piensa, se cree y de
hecho estamos viendo
que están sacando a personas que están
sepultadas cada vez menos.
Me llama la atención..
también ese esfuerzo por parte de los
rescatistas que no ceden en ningún
momento ante la
más mínima posibilidad de encontrar a
una persona.
Nos has contado una historia muy
triste, pero has vivido
historias también de gente rescatada
viva?
Sí, efectivamente
También hay historias de gente que ha
conseguido salir viva de debajo de los
escombros
Está también el caso, que tuve la
oportunidad de hablar con su madre, con
la niña,
con Sofía, una niña con una
discapacidad psíquica
que estuvo enterrada viva durante tres
días bajo los escombros de su casa.
Su madre,
cuando ocurrió el terremoto, estaba
trabajando.
Ella trabaja en una pescada
pescadería y fue avisada por
familiares, por amigos, de que su casa
se
había caído.
Desde entonces, la madre no paró de ir
a diario
a tratar de excavar con sus propias
manos para intentar sacar a su
hija, también con la ayuda de
voluntarios y de rescatistas, hasta que
al final la encontraron
Yo a ellas las conocí en un centro de
acogida, estaban con..
otros familiares que han perdido sus
casas
y fue un momento muy bonito porque
ellas no paraban de mirársela una a la
otra
Sofía es una niña muy tímida, pero
miraba a su madre con una ternura y un
orgullo y su madre me decía que a
partir de ahora no se va a separar
nunca de su hija
Susana, es verdad que ante una
desgracia así, lo de menos es la
nacionalidad, son personas pasando
por un trance horroroso, pero por mirar
un poco hacia nosotros, hay españoles y
hay víctimas, 27,
hay muchos desaparecidos.
¿Has tenido la oportunidad brevemente,
porque estamos ya prácticamente fuera
de tiempo, de hablar con algunos de los
que
supervivientes españoles?
Sí, efectivamente.
Tuve la oportunidad de hablar con
Miquel,
quedó completamente sepultado también
bajo su casa.
Estuvo como dos o tres horas hasta que
un
vecino lo sacó de allí.
Y él ahora mismo, él es ingeniero civil
y está deseando recuperarse
del todo, porque sí que es cierto que
tiene algún problema para andar, para
volver a la zona cero del terremoto y
ayudar
en la reconstrucción.
Y luego también está la historia de la
familia Quintero Boza, que tiene
tres niños entre los ocho y los quince
años, que ellos básicamente estaban en
la zona
cero del terremoto, todas las casas se
cayeron menos la suya.
Y por fortuna pues ahora están sanos y
salvos
aquí en Caracas, quedándose en la
hermandad gallega, que es como el punto
de referencia de los españoles aquí en
la capital
Pues muchísimas gracias Susana por
contando esas historias que
conmueven algunas con final feliz, que
vamos a agarrarnos a eso dentro de la
desesperación
Muchas gracias.
Gracias a vosotros.
Liderazgo en Gestión de Crisis y Seguridad
Consultoría Especializada de Alto Nivel