Agentes de la Ertzaintza han detenido a un hombre de 36 años y han investigado a otro de 30, tras ser interceptados en un control policial en Irun a bordo de un coche que constaba como sustraído en Madrid.
Hacia las ocho y media de la tarde de ayer, lunes, efectivos de la Unidad de Tráfico de la Ertzaintza en Gipuzkoa, que realizaban un control preventivo de circulación en la carretera GI-636 a su paso por el término municipal de Irun, pararon un vehículo en el que viajaban dos individuos. Ninguno de los ocupantes presentó la documentación del coche, por lo que fueron identificados.
Las y los agentes actuantes se percataron de que las placas de matrícula españolas que tenía colocadas estaban manipuladas y presentaban algunos signos de apalancamiento. Además, el número de bastidor del vehículo no se correspondía con las citadas placas, pudiendo confirmar, finalmente, que se trataba de un coche francés que constaba como sustraído en Madrid.
El copiloto, ante las preguntas sobre la procedencia del vehículo, respondió que se lo había dejado un amigo suyo y que venían desde Madrid con destino a Francia. Este asumió la responsabilidad del hecho, afirmando que el otro ocupante únicamente conducía el coche, ya que él no disponía del correspondiente carné.
Una vez realizadas las oportunas verificaciones, se procedió a la detención del copiloto, de 36 años y nacionalidad española, por los delitos de receptación de vehículo y falsedad documental. Al conductor, de 30 y también español, se le han abierto diligencias como investigado por los mismos hechos.
El vehículo fue ocupado para realizar los trámites oportunos para poder ser devuelto a su legítimo propietario.
El arrestado fue trasladado a la Ertzain-etxea de Irun para instruir las diligencias policiales. Una vez queden finalizadas, será puesto a disposición judicial.
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