La Ertzaintza detuvo ayer en la localidad guipuzcoana de Zestoa a un hombre de 41 años por un delito contra la seguridad vial y otro de desobediencia grave a agentes de la autoridad. El detenido se saltó un control y, tras conducir de forma temeraria, colisionó contra el vehículo policial que le perseguía, resultando heridos dos agentes.
Alrededor de las siete de la tarde de ayer, jueves, el conductor de un vehículo hizo caso omiso a las indicaciones de agentes de la Ertzaintza que se encontraban realizando un control preventivo en la carretera GI-631, a su paso por la localidad de Zestoa.
Esta persona, a pesar de que en reiteradas ocasiones se le indicó que se detuviera, aceleró el vehículo y se dio a la fuga. Acto seguido, una patrulla procedió a seguirle, observando cómo el fugado aumentaba su velocidad y realizaba adelantamientos prohibidos, obligando a frenar bruscamente a los vehículos que circulaban en sentido contrario para evitar chocar contra este.
Una vez que los agentes lograron darle alcance y ponerse delante de él en una zona segura, el conductor fugado aceleró y golpeó fuertemente el vehículo policial. Como consecuencia de la colisión, los dos agentes resultaron heridos, por lo que tuvieron que acudir a un centro sanitario y, el conductor fue detenido por otra patrulla que llegó al lugar, acusado de un delito de desobediencia y de otro contra la seguridad vial por conducción temeraria.
El detenido conducía el vehículo careciendo del permiso obligatorio por pérdida total de puntos por lo que, además, ha sido denunciado administrativamente.
Este hombre, de 41 años y de origen magrebí, cuenta con detención policial anterior y, tras realizar las diligencias policiales oportunas, esta misma mañana ha pasado a disposición del Juzgado de Guardia.
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