La Ertzaintza detuvo ayer en la capital guipuzcoana a tres hombres acusados de un delito de hurto tras sustraer numerosos objetos del vestuario de un campo de fútbol mientras sus propietarios se encontraban entrenando.
Los hechos ocurrieron a las 18:00 horas de ayer, jueves, en los vestuarios de un campo de fútbol situado en el barrio donostiarra de Intxaurrondo. Tras finalizar un entrenamiento, un grupo de menores se percató de la sustracción de sus pertenencias. El progenitor de uno de los jóvenes alertó a la Ertzaintza tras comprobar que uno de los dispositivos hurtados disponía de geolocalización y que este se encontraba en movimiento en ese preciso instante.
Una patrulla se desplazó hasta el lugar indicado por los afectados, donde localizó un vehículo mal estacionado con tres ocupantes en su interior. Ante la coincidencia con la ubicación aportada por el dispositivo sustraído, los agentes identificaron a los sospechosos e inspeccionaron el automóvil.
En el registro localizaron y ocuparon nueve teléfonos móviles, dos ordenadores portátiles, dos relojes inteligentes, cinco auriculares Bluetooth, una batería externa, un ratón inalámbrico, patines en línea, tres gafas de sol, calzado deportivo, varias prendas de vestir de marca y dinero en efectivo. Asimismo, se incautaron diversas herramientas, cinta aislante y papel de aluminio, material usado para envolver los dispositivos electrónicos y dificultar su localización.
Ante tales evidencias, las y los agentes procedieron a la detención por un delito de hurto de los tres hombres, de 22, 31 y 41 años, todos de origen magrebí. Al primero de ellos le consta un arresto anterior, mientras que al segundo le figura otra detención por hechos de similares.
Los detenidos fueron conducidos a dependencias policiales a realizar las diligencias pertinentes. Una vez finalizadas, serán puestos a disposición judicial.
Los objetos recuperados fueron devueltos a sus legítimos propietarios.
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